“VIVE LA VIDA DE MODO TAL QUE, CUANDO TUS HIJOS PIENSEN EN LA JUSTICIA Y LA INTEGRIDAD PIENSEN EN TI.»
-H. Brown
Si tienes el privilegio de ser padre, eso involucra una gran responsabilidad, porque tu hijo no pidió venir a este mundo. Tú lo concebiste por tu propia voluntad y lo trajiste a esta vida… sin su autorización. Eso conlleva el compromiso de hacerle su estancia aquí lo más fácil y grata posible. Mientras esté contigo vas a poder amarlo, protegerlo y orientarlo, pero cuando deje el hogar, abandone el nido y como las aves, vuele en busca de su propio destino, ya no te tendrá a su lado sino que se hará capitán de su propio barco, y tú lo verás partir desde el muelle de tu corazón; maravilloso o triste, conforme lo asumas, el único equipaje efectivo e imperdible que llevará, será aquel que hayas sembrado dentro de su alma… en lo profundo de su ser, donde nadie podrá entrar para arrebatárselos.
Por todo eso, como padre, debes ofrecerle herramientas para vivir una vida física y espiritualmente plena; sobre la base de tu conocimiento y vivencias de tantos años, de tal forma que contabilizando tus buenas experiencias y aprendiendo de las no exitosas, evite incurrir en tus mismos errores.
Los tiempos cambian, pero el hombre sigue siendo el mismo; tus situaciones vividas pueden ser una guía real y verdadera para lograr con menor esfuerzo, las cosas más importantes para un habitante de esta aldea global en que se nos ha convertido el mundo, sin tener que experimentar situaciones dolorosas y frustrantes, quizás como algunas que tú hayas vivido, o como las que han soportado la mayoría de quienes ignoran estos secretos de la vida.
Esa guía que estás obligado a dar a tu hijo, representada en tus actos, es como tomarlo de la mano y adelantarle el alerta de los riesgos, señalándole los peligros; indicándole donde están los baches del camino y cómo evitarlos, para que llegue feliz a su destino. La vida no es una vía muy difícil ni imposible de transitar, si se conocen las normas y reglas apropiadas. Tú puedes ayudarlo a que su vida, en vez de algo problemático, se convierta en una aventura interesante y buena, regalándole tu mejor ejemplo.
Miles de padres lo han logrado, contribuyendo a cambiar para sus hijos, una subsistencia monótona y sin mucho sentido, por una vida activa, entusiasta, optimista que todos los días les produce nuevos frutos, y que les demuestra que sí es posible superar cualquier problema, si se es diligente y se dispone de los instrumentos idóneos. Ese es el trabajo que nos corresponde como padres y debemos hacerlo con felicidad.
Esos recursos y herramientas para la vida, quedarán guardados en ese archivo maravilloso y multicelular que existe en su cerebro, listos para ser utilizados cuando fuere necesario.
Nunca olvides la sabia máxima que enseña: “No te contentes con dar a tu hijo un pescado, porque comerá una sola vez; enséñalo a pescar y comerá siempre.”
Nota:
Esta es una publicación póstuma de una de las entradas del blog Una Vida Feliz del autor Dr. Amauri Castillo Rincon-MsC. Dicha entrada fue originalmente publicada el 19 de Junio de 2009. Cualquier comentario o sugerencia serán bien recibidos por el equipo de unavidafeliz.com


«DEBEMOS DARNOS LA OPORTUNIDAD DE EQUIVOCARNOS»
atisfacer una lectora viuda, quien se siente atraída por un caballero y está perturbada con sentimientos de culpa, debido a sus convicciones religiosas y por el equivocado criterio de que sus hijos pudieran no entender su amor por alguien diferente a su padre fallecido, debo tocar el tema de la viudez, para algunas personas, especialmente sensible.
Una de mis amigas lectoras me envió un mensaje con fotografías de una joven pareja y sus niños paseando por la calle, en un parque y luego en el supermercado; todos sinceramente… bellos, haciendo un conjunto que me enterneció y arrancó lágrimas de ternura, amor y agradecimiento a Dios, por regalarnos seres humanos tan elevados, que aún en presencia de las mayores adversidades, son ejemplo para recordarnos todo lo mucho que Dios nos ha dado.
En el orden general de nuestra vida, desde que adquirimos raciocinio, sentimos la necesidad de avanzar… nunca devolvernos; cuando por alguna razón, justificable o no, tenemos que hacerlo, recibimos la sensación de que perdimos un tiempo precioso. Es que, con razón, presentimos que hay algo mejor para nosotros que se encuentra adelante… y tenemos que alcanzarlo.
Muchas de las consultas que recibimos, independiente de la situación planteada, se originan en ese fenómeno humano, pero superable, que es el temor.
Las felicidad no es ni puede considerarse una situación extraordinaria o especial, porque fue a ser felices y no infelices para lo cual vinimos a este mundo. Por eso en la naturaleza encontramos todo lo necesarios para nuestro disfrute y solaz.
Comparto el criterio de que como seres humanos, integralmente representamos un triángulo determinado por los lados cuerpo, alma y espíritu: el primero que tiene que ver con lo tangible; la segunda, que nos permite experimentar sentimientos; y el tercero, que representa el contacto con lo sobrenatural, especialmente nuestra relación con Dios.