Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘ABUNDANCIA’ Category

¿QUE  VIDA  QUIERES?

 

pexels-photo-585759.jpeg

Como Todo en nuestra vida, el más alto porcentaje de lo que nos acontece corresponde a nuestra elección personal; así tenemos unos vecinos que son muy alegres; otros taciturnos y con cara de amargados; un médico muy pausado; una dama muy agradable, positiva y se nota segura de sí misma; el trabajador que arregla la electricidad que tararea una canción; el plomero que saluda alegremente o la chica que limpia que nos mira con recelo. Asimismo, todos los días tropezamos con niños juguetones, alegres, circunspectos, llorones o simplemente, indiferentes; en la calle saludamos personas que responden con una sonrisa, con un muy buenos días, otros con cara de acontecidos y otros que responden con un murmullo; una anciana con su bastón en la mano que lentamente cruza la calle, pero en sus ojos se nota la alegría de haber vivido… tanto; en la acera, otra señora también de edad que ve para todos lados recelosa y con cara de susto.

Llegamos al trabajo y allí una recepcionista alegre que nos da los buenos días; en otro escritorio un hombre  joven con cara de intelectual, pero que habla como tonto; más adelante otro empleado que sobre su computador se aisla de todo y… de todos; al final, un Gerente que considera a todos los empleados su equipo e inteligentemente los trata con cariño y respeto, haciéndoles sentir que son muy importantes, independiente de cual se la labor que desarrollan, y que sin ellos la  Empresa no podría adquirir el éxito que tiene.

Cuando sales o regresas a tu casa, te despide o recibe una esposa amorosa o una madre que te abraza y dice Dios te bendiga,  o por el contrario, en ambos casos no sientes amor sino indiferencia y la tendencia seudo paranoica en cuanto a lo que te puede suceder en el día. En verdad, nuestra vida es tan elemental, que nos permite ser nosotros y nadie más quien decide que color le damos a nuestra vida. Podemos tomar cada año de edad  como un regalo de Dios,  que nos permite disfrutar más tiempo de las miles bendiciones que El puso sobre esta noble tierra para nosotros,  o como un peso sobre  nuestros hombros, que en la medida que aumenta es más difícil de llevar. Por eso es tan importante aceptar que nuestra vida  se reduce a la inter relación diaria con los demás seres humanos; porque, para bien o para mal, HOY ES LO UNICO QUE ES NUESTRO; ayer es un muerto y mañana no ha nacido, lo cual es como decir: por ayer NO PUEDO HACER NADA y por mañana lo único que puedo aportar es HACER LAS COSAS BIEN HOY.

En el mismo sentido de todo lo antes expuesto, tengo dos posibilidades: o realizo todo acto o acepto cada  hecho de mi existencia para ser feliz, haciendo de la incertidumbre un reto a vencer para lograr mis propósitos, y seguramente lo logro;  o por el contrario, me lleno de inseguridad, falta de fe,  temor, permito que baje o bajen mi autoestima, por lo cual el pronóstico es que tu vida será oscura y nunca conocerás el bello ambiente de la primavera, siendo muy doloroso ese pequeño pedacito de la vida que es lo único tuyo: EL HOY, que  transcurrirá en el borroso otoño u oscuro… invierno.

Luego de todo lo dicho, procede preguntarnos: si ciertamente somos tan diversos e individuales, pero además de diversos orígenes, género y cultura… ¿Qué define nuestra felicidad? sin vacilar, debemos responder: NUESTRO ESTADO DE ANIMO; vale decir, del color que nosotros damos a  lo que nos rodea; lo que sentimos que somos nosotros mismos,  y muy especialmente como percibimos a nuestros hermanos humanos, su forma de actuar en esa inter relación permanente que hace nuestro diario batallar por lograr  una vida mejor.  Como consecuencia, cada  uno de nosotros decide cual es la vida que desea tener: buena, mejor, peor o… infeliz.

Desventuradamente para quienes no han meditado a profundidad sobre lo escrito, no existe  ningún mecanismo, factor o medicamento conocido que supere la auto decisión. Es por lo cual, entre el que hurga la basura en busca de alimento, el que trabaja ocho o más horas para lograr su sustento familiar, el académico que dedica su vida a enseñar lo que sabe a los demás, el que ostenta el poder, la riqueza  o la fama, lo único que diferencia su éxito o fracaso lo es, indefectiblemente, su capacidad para entender que nada ni nadie puede hacer por nosotros, más de lo que seamos capaces de hacer nosotros mismos; quedando entonces nuestro destino en nuestras manos, por lo cual jamás podremos justificarnos en aquello de la “mala suerte” o “falta de oportunidades”. Porque la mala suerte es la justificación a la ineptitud, displicencia, pereza, falta de diligencia y disciplina; y la falta de oportunidad no  justifica el fracaso, porque cuando la oportunidad no se presenta por sí sola, entonces nosotros, como seres humanos, estamos dotados de todas las herramientas intelectuales y físicas para crearla…  a nuestro antojo.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia totalmente gratis su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click en: //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

Anuncios

Read Full Post »

ACTITUD EN TIEMPO DE CRISIS

 

ARAGUANEY: ARBOL NACIONAL DE VENEZUELA

Que en nuestra querida Venezuela  hoy existe una crisis prácticamente global -que es como decir económica, política y social en general- generadora de uno de los factores más perturbadores para cualquier sociedad organizada, como es la incertidumbre,  es algo que no es discutible. Como consecuencia de tal realidad, se hace necesario meditar de la forma más seria –y a ser posible tranquila- sobre cuál debería ser nuestro comportamiento como ciudadanos frente a tal grave situación. En mi humilde concepto, mantengo el principio de que de nada sirve “preocuparnos”, porque esta actitud nada positivo aporta a una solución; sino que, por el contrario, nos altera aún más, haciendo más difícil “ocuparnos” de encontrar una alternativa en pro de localizar caminos, que nos ayuden a campear el temporal que nos azota.

Pienso que cuando el país está boyante y sin problemas no se requiere inteligencia, moderación o armonía para convivir las realidades del momento de la patria. Es en situaciones especiales, y si se quiere inéditas, cuando se requiere la mayor templanza para valorar y/o evaluar nuestro comportamiento personal, que  sin ninguna duda influirá de manera decisiva en el proceder colectivo. Creo que, quienes como yo hemos vivido con total sentido común las diferentes etapas que se han sucedió en los últimos sesenta años en Venezuela, sin haber dejado la vida o la razón en el camino,  estamos obligados a contribuir a la ponderación  cabal de la situación  nacional actual. No somos una isla al margen de los acontecimientos que hoy aquejan al mundo civilizado, ni debemos esquivar nuestras responsabilidades como habitantes de una nación, que al menos en mi caso, me dio todas las oportunidades para mediante la fe, la diligencia, el estudio, el trabajo y la confianza en mí mismo, adelantar mi principal proyecto: mi formación personal integral y el desarrollo de una familia con valores de honestidad, amor, sensibilidad social y solidaridad humana, que hoy se reflejan en la solidez de sus respectivos hogares.

En el mismo sentido de lo antes expuesto, siento que, como venezolanos,  estamos obligados a ser optimistas; porque el país ni se ha hundido ni se hundirá, especialmente porque su mayor capital no son sus múltiples riquezas naturales, sino que su principal recurso para salir adelante en cualquier situación que se presentare, lo somos nosotros, los venezolanos. Si, nosotros los ciudadanos aportando ideas, trabajo, confianza, fe y esperanza de un futuro mejor,  será como aumentaremos las posibilidades de superar los escollos que en estos momentos pudieran parecernos casi insalvables. No es con actitudes pesimistas, derrotistas, o como una vez lo dijera Rómulo Betancourt “…con alaridos de Casandras agoreras”, como podremos superar la situación que nos aqueja.

De cualquier manera, la situación actual de Venezuela, por acción u omisión nos involucra a todos; por tanto, somos nosotros, todos los venezolanos, quienes dentro de nuestras reales posibilidades, tenemos que meterle el pecho al país para sacarlo adelante. Yo, que conozco a Venezuela de Oeste a Este, desde Sichipés en la alta Goajira hasta San Fernando de Atabapo en Amazonas y de Norte a Sur desde Puerto Cabello hasta Puerto Páez, pero que además he recorrido buena parte del mundo fuera de nuestras fronteras, puedo decir con plena certeza, que Venezuela es como territorio,  una tacita de oro; y como nación, la mejor gente del mundo. Por eso, por todo lo dicho es que aún teniendo mucha de mi familia en Canadá, Estados Unidos y Colombia, mi sentido de pertenencia a esta tierra maravillosa, es superior al temor o a cualquier otro sentimiento que pudiere afectar mi sentido de conservación. Yo que viví con pleno conocimiento esta Venezuela, que en los últimos sesenta y seis años ha cambiado varias veces su denominación y signos nacionales; vivido democracias, dictaduras y revoluciones; épocas de extraordinario auge económico y situaciones de grandes carencias; sin cuestionar o juzgar de ninguna manera los compatriotas que emigran, no tengo la menor duda que mi puesto está aquí, en las buenas o en las malas, pero aquí, aferrado a esta tierra, a los setenta y siete años de pié, como los robles, dispuesto a resistir los ventarrones, los inviernos  y los veranos, porque sé y no tengo duda, que todo tiene su tiempo y que lo que algunas veces sentimos como un tropiezo, más adelante puede resultar una buena enseñanza o experiencia, que aporte mayor felicidad a esta tierra que tanto amamos: VIVA VENEZUELA hoy, mañana y siempre.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia sde forma gratuita su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click aqui:    //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

Read Full Post »

¿CUÁL ES MI RIQUEZA?

clan castillos

En más de setenta y cinco años es mucho lo que  se lee y otro tanto lo que se olvida. Quizás, si mal no recuerdo,  fue en Hebreos donde leí: “Llegué al mundo sin nada, me iré del mismo modo sin nada, excepto amor. Todo lo demás es prestado.” En verdad, creo que nací con la tendencia de la utilidad del uso y no de la propiedad;  por eso en mi larga vida, donde he sido empleado, empresario, escritor, profesional del Derecho, asesor empresarial y consejero familiar, mis actividades  han sido más fáciles y menos atemorizantes. Lo que he usado lo he considerado prestado y  lo  que he adquirido también… un  préstamo, porque nunca he esperado llevármelo.

Ciertamente, aun en las más duras circunstancias,  desde que tengo uso de razón,  he recibido mucho amor que, aunque inicialmente, cuando comenzaba mi desarrollo espiritual no lo he  estimado como un préstamo, hoy, aunque en mis años dorados recibo más que antes, difiero un poco del pensamiento transcrito, porque en el fondo, cuando regrese al seno de mi Padre, no podré llevármelo conmigo, seguramente porque ya será innecesario, porque el que recibiré en esa otra morada que me espera, será superior a todo amor terrenal.   Reflexiono sobre esto, para aquellos amigos que quizás nunca lo han hecho sobre el tema.  Que sano sería recordarlo todos los días. Si lo hiciéramos no admitiríamos trascendente lo que tenemos, sólo lo utilizaríamos y disfrutaríamos con fruición… mientras pudiésemos, lo cual además eliminaría estrés; en todo caso, lo único trascendental,  porque  nosotros mismos lo producimos ES EL AMOR, que es una manifestación espontánea del  alma,  extraordinaria e inigualable, que nos hace merecedores de llamarnos hijos de Dios, porque cuando amamos lo damos todo, lo entregamos sin reserva, lo disfrutamos sin límite, nos perdemos en un mundo de fantasía que nos aleja de una realidad que a veces es  dura.

El amor,  satisface el espíritu pero también nuestro cuerpo en su más sublime experiencia: el sexo y su subsiguiente  resultado: los hijos, que extenderán y  harán perdurable por siempre nuestro amor sobre esta tierra,  cual es la parte ética  natural obligante de nuestra vida terrenal: la propagación  y mantenimiento de la especie. Por eso, por todo eso, vale la pena repasar, pensar, meditar y tratar de actuar conforme a este pensamiento bíblico, escrito hace más de dos  mil años atrás, pero absolutamente vigente en esta época.

 Si te interesa este tipo de lectura recibe como obsequio del Autor su Libro UNA VIDA FELIZ, haciendo click en:  //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf>

Read Full Post »

Reciba como Obsequio del Autor por alcanzar 1.000.0000 de visitas, el libro UNA VIDA FELIZ, haciendo click aqui: Una Vida Feliz

Releyendo al Dr. Ron Jenson en su obra VIVA LA VIDA NO SOBREVIVA, encontré  que El 28 de Febrero de 1960, el Washington Post publicó una carta de John Steinbeck dirigida a Adlai Stevenson, donde decía: “Somos una especie extraña: Podemos aguantar cualquier cosa que Dios y la naturaleza nos provean, excepto la abundancia. Si tratase de destruir a una nación, le daría demasiado y luego la tendría de rodillas, miserable, egoísta y enferma”

Esa cita me produjo reflexión sobre los efectos de la abundancia en general, para  las personas y los Países. Todas las personas, de alguna manera deseamos la abundancia y creo que también para los países debería ser positiva. Sin embargo, en el mundo de la realidad práctica, en ambos casos puede ser grave, en tanto y en cuanto no se equilibre con  las capacidades y necesidades de las personas y la nación en su totalidad.

Personas normales y felices, con ingresos comunes y corrientes en cualquier actividad, llegada la abundancia perdieron mucho de su tranquilidad, sensibilidad y  generosidad. En algunos casos, esa vida fácil disminuyó el incentivo y la importancia del trabajo y estudio, convirtiendo jóvenes que eran proactivos, en despreocupados e inactivos por considerar que esa abundancia les aseguraba su futuro. En este mismo sentido, los padres por dedicar más tiempo a cuidar y mantener los factores de abundancia, produjeron inestabilidad familiar que disminuyó el amor y afectó su felicidad.

En el caso de los Países, como lo decía Steinbeck, la abundancia puede convertirse en su peor enemigo, ya que, de no mantener el nuevo equilibrio necesario, al facilitar la vida a todos, desincentiva la creatividad, el trabajo y la solidaridad social.   Nací en 1941, cuando Venezuela no se consideraba un País rico, sino más bien uno de los países pobres del Tercer mundo. Sin embargo, la gente era trabajadora, generosa, sensible y, aunque no existían grandes facilidades para el estudio, los jóvenes luchábamos hasta lograr acceso a la educación. Igualmente  como conciudadanos nos respetábamos, trabajábamos, todos comíamos y vivíamos arropándonos con lo que nos daba nuestra cobija,  sin envidiar a quien tuviese una mejor posición económica.

Desde que nos llegó la abundancia por allá por los inicios de los años setenta, progresivamente hasta hoy, el país se nos ha venido abajo. División, insensibilidad, desempleo, delincuencia desbocada, inflación y desabastecimiento. Desventuradamente para los venezolanos, se cumplió la sentencia de Steinbeck: no resistimos la abundancia.

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: