Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘APTITUD PARA SER FELIZ’ Category

¿QUE  VIDA  QUIERES?

 

pexels-photo-585759.jpeg

Como Todo en nuestra vida, el más alto porcentaje de lo que nos acontece corresponde a nuestra elección personal; así tenemos unos vecinos que son muy alegres; otros taciturnos y con cara de amargados; un médico muy pausado; una dama muy agradable, positiva y se nota segura de sí misma; el trabajador que arregla la electricidad que tararea una canción; el plomero que saluda alegremente o la chica que limpia que nos mira con recelo. Asimismo, todos los días tropezamos con niños juguetones, alegres, circunspectos, llorones o simplemente, indiferentes; en la calle saludamos personas que responden con una sonrisa, con un muy buenos días, otros con cara de acontecidos y otros que responden con un murmullo; una anciana con su bastón en la mano que lentamente cruza la calle, pero en sus ojos se nota la alegría de haber vivido… tanto; en la acera, otra señora también de edad que ve para todos lados recelosa y con cara de susto.

Llegamos al trabajo y allí una recepcionista alegre que nos da los buenos días; en otro escritorio un hombre  joven con cara de intelectual, pero que habla como tonto; más adelante otro empleado que sobre su computador se aisla de todo y… de todos; al final, un Gerente que considera a todos los empleados su equipo e inteligentemente los trata con cariño y respeto, haciéndoles sentir que son muy importantes, independiente de cual se la labor que desarrollan, y que sin ellos la  Empresa no podría adquirir el éxito que tiene.

Cuando sales o regresas a tu casa, te despide o recibe una esposa amorosa o una madre que te abraza y dice Dios te bendiga,  o por el contrario, en ambos casos no sientes amor sino indiferencia y la tendencia seudo paranoica en cuanto a lo que te puede suceder en el día. En verdad, nuestra vida es tan elemental, que nos permite ser nosotros y nadie más quien decide que color le damos a nuestra vida. Podemos tomar cada año de edad  como un regalo de Dios,  que nos permite disfrutar más tiempo de las miles bendiciones que El puso sobre esta noble tierra para nosotros,  o como un peso sobre  nuestros hombros, que en la medida que aumenta es más difícil de llevar. Por eso es tan importante aceptar que nuestra vida  se reduce a la inter relación diaria con los demás seres humanos; porque, para bien o para mal, HOY ES LO UNICO QUE ES NUESTRO; ayer es un muerto y mañana no ha nacido, lo cual es como decir: por ayer NO PUEDO HACER NADA y por mañana lo único que puedo aportar es HACER LAS COSAS BIEN HOY.

En el mismo sentido de todo lo antes expuesto, tengo dos posibilidades: o realizo todo acto o acepto cada  hecho de mi existencia para ser feliz, haciendo de la incertidumbre un reto a vencer para lograr mis propósitos, y seguramente lo logro;  o por el contrario, me lleno de inseguridad, falta de fe,  temor, permito que baje o bajen mi autoestima, por lo cual el pronóstico es que tu vida será oscura y nunca conocerás el bello ambiente de la primavera, siendo muy doloroso ese pequeño pedacito de la vida que es lo único tuyo: EL HOY, que  transcurrirá en el borroso otoño u oscuro… invierno.

Luego de todo lo dicho, procede preguntarnos: si ciertamente somos tan diversos e individuales, pero además de diversos orígenes, género y cultura… ¿Qué define nuestra felicidad? sin vacilar, debemos responder: NUESTRO ESTADO DE ANIMO; vale decir, del color que nosotros damos a  lo que nos rodea; lo que sentimos que somos nosotros mismos,  y muy especialmente como percibimos a nuestros hermanos humanos, su forma de actuar en esa inter relación permanente que hace nuestro diario batallar por lograr  una vida mejor.  Como consecuencia, cada  uno de nosotros decide cual es la vida que desea tener: buena, mejor, peor o… infeliz.

Desventuradamente para quienes no han meditado a profundidad sobre lo escrito, no existe  ningún mecanismo, factor o medicamento conocido que supere la auto decisión. Es por lo cual, entre el que hurga la basura en busca de alimento, el que trabaja ocho o más horas para lograr su sustento familiar, el académico que dedica su vida a enseñar lo que sabe a los demás, el que ostenta el poder, la riqueza  o la fama, lo único que diferencia su éxito o fracaso lo es, indefectiblemente, su capacidad para entender que nada ni nadie puede hacer por nosotros, más de lo que seamos capaces de hacer nosotros mismos; quedando entonces nuestro destino en nuestras manos, por lo cual jamás podremos justificarnos en aquello de la “mala suerte” o “falta de oportunidades”. Porque la mala suerte es la justificación a la ineptitud, displicencia, pereza, falta de diligencia y disciplina; y la falta de oportunidad no  justifica el fracaso, porque cuando la oportunidad no se presenta por sí sola, entonces nosotros, como seres humanos, estamos dotados de todas las herramientas intelectuales y físicas para crearla…  a nuestro antojo.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia totalmente gratis su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click en: //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

Anuncios

Read Full Post »

GRACIAS A LA VIDA

 

Escuchando la entrañable canción “Gracias a la vida”,  me devolví sesenta y cinco años atrás recordando mi niñez; luego mi primera juventud hasta los treinta años; mi segunda juventud hasta los sesenta;  y mi tercera  o actual juventud a los setenta y seis años, y tengo que decir más que gracias a la vida,  gracias a Dios.  Durante estas más de siete décadas, he amado y me han amado; he trabajado duro y obtenido las mejores recompensas; he tropezado muchas veces y de esos tropiezos he determinado cosas que han hecho menos difícil  pero más grato, ese largo camino en busca de la felicidad. He aprendido que lo más importante para vivir -en el sentido real de la palabra– que es bien diferente a  sobrevivir,   lo cual es absolutamente elemental-  se  requiere sentir a nuestros semejantes con su naturaleza  y sus ambiciones, poniéndonos con toda sinceridad en su lugar y actuar en consecuencia,  como hubiésemos procedido en iguales circunstancias o situaciones que nos toque vivir.

Haber vivido todos estos años disfrutando de las muchas bendiciones que Dios ha puesto sobre la tierra, como son: el ver el brillo del sol en la mañana y un cielo cubierto de estrellas en la noche; las gotas de rocío sobre las rosas en primavera;   el caer de amarillentas hojas, diciendo adiós para siempre en el otoño; escuchar con regocijo el silbido del viento sobre las palmeras; el trinar de los pájaros en los caminos; la risa de los niños y la palabra amor en los labios de quienes amo; todo lo cual me ha enseñado que soy un pedacito de la maravillosa creación, que tengo  siempre a mi disposición, en tanto y en cuanto sea capaz de entender que es mi estado de ánimo y no ningún  evento especial, lo que le da color a mi vida; por lo cual a nadie más que a mí mismo puedo culpar  o felicitar, según fuere el resultado de mi vida.

Sin ninguna duda, hoy estoy convencido  de que es más importante que la riqueza, la fama,  el poder o la belleza,  la tranquilidad espiritual y ser consciente  de que Dios provee  todo lo necesario  en cualquier situación en que nos encontremos; que todo se encuentra a nuestro alcance si entendemos que la diligencia, la disciplina y el trabajo son más importantes que la inteligencia o el nivel social en el cual se nos ubique;  que el mal es la excepción porque la regla es el bien y la bondad; que brinda mayor felicidad el hecho de amar que el ser amado; y finalmente, que el tiempo no es nuestro aliado ni nuestro enemigo, por lo cual la edad no es definitiva para vivir intensamente los eventos esenciales de nuestra existencia física y/o espiritual.

Por todo lo expuesto me siento obligado a ratificar lo que afirma esa bella canción: Gracias a la vida que me ha dado tanto, porque ciertamente y por la gracia de Dios, tenemos más bendiciones que carencias; la voz de mis hermanos es mi voz; la felicidad o el dolor de mis hermanos también son los míos, porque todos somos parte integral de la gran familia humana, por lo cual debemos convivir en paz y armonía, en esta bella tierra que Dios nos dio por heredad.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia sde forma gratuita su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click aqui:    //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

 

Read Full Post »

FE Y PROACTIVIDAD

Los términos FE y PROACTIVIDAD siempre han caminado juntos al lado de toda persona exitosa, independiente de cual fuere el caso o circunstancia personal de que se trate. Hoy la  Psicología Positiva ha probado que hasta en los procesos de sanación de una enfermedad, la fe y la proactividad  ya  son  no solamente convenientes sino indispensables.  Aquellos apotegmas bíblicos de que “… la fe mueve montañas…”  y “…dame tus palabras y yo te daré mis obras…” son una realidad a favor de cualquier aspiración humana. Cuando digo que caminan juntos es porque únicamente la fe  no es suficiente si no se acompaña de la actividad constante y  entusiasta,  que  permite lograr la meta que nos proponemos. Es por eso que cuando hablamos de alguien que es proactivo, incluimos en dicho vocablo la fe, la disciplina, la constancia, el entusiasmo, la creatividad,  y muy especialmente, la confianza en sí mismo, que adicionamos al duro trabajo para encontrar y administrar debidamente los elementos y/o factores que fueren más convenientes o necesarios, en cada caso.

Considerando -como es cierto-  nuestra vida es elemental, porque fuimos diseñados de tal manera que tenemos  una especial capacidad para adaptarnos a cualquier ambiente o situación que se nos presente, no es fácil entender como algunas personas no terminan de asimilar que es en y dentro de sí mismos, donde se encuentran los elementos necesarios para lograr una vida integralmente dispuesta a la felicidad, cuales como antes hemos comentado, es la fe en nosotros  mismos como principales actores de nuestra propia vida, el elemento decisivo para lograr el éxito propuesto. De nada sirve la formación académica o cultural de cualquier género, si  no nos  convencemos de  nuestra capacidad para superar los escollos que se  presenten y por encima de ellos adelantar y lograr nuestras propuestas.

En tal sentido, igualmente de nada sirve un título o certificado de conocimiento particular, si no lo  utilizamos como canal para regir una conducta proactiva.  Es  que el Universo, del cual formamos parte, es sinérgico,  y como consecuencia, somos… energía; por lo cual, en tanto y en cuanto actuemos con el convencimiento de esa energía que nos hace proactivos, sin duda alguna seremos exitosos. De igual manera, si no ponemos en movimiento esa misma energía, alimentada por la fe, la confianza y el optimismo que nos alimenta para enfrentar cualquier evento o circunstancia, jamás alcanzaremos con suficiencia el logro de nuestras ambiciones. No se trata de un asunto de tiempo sino de persistencia, disciplina, confianza  y  diligencia. Debemos estar permanente y  absolutamente convencidos, que no  fuimos hechos para el fracaso, la mediocridad o la infelicidad,  sino que, por el contrario, como alguien lo escribiera, “Vinimos a este mundo, condenados a ser felices.”; que es como decir:  especialmente dispuestos a lograr el triunfo y la felicidad en una vida buena, que nos merecemos.

Asimismo, en lo social que conlleva el amor, la amistad, la familia y el éxito económico,   son más importantes que el género o la belleza física, la genialidad con que utilicemos nuestras características personales originarias, la cultura adquirida y la aplicación adecuada de las buenas experiencias propias y ajenas que nos dan los años vividos,  en el progresivo desarrollo de nuestras relaciones cotidianas. Somos parte de la gran familia humana, por lo cual, no basta con ser un buen médico, abogado, empresario  o artista para lograr el éxito integral,  si no introspeccionamos la necesidad de nuestros congéneres de ser tratados con respeto, consideración, sensibilidad y solidaridad con sus propias causas e identidad individual, lo cual requiere de empatía para ponernos siempre en el lugar de los demás y de tal forma idear cual sería nuestra propia reacción emocional si estuviésemos en  su caso.  Es considerando  y aplicando apropiadamente todos estos factores como podemos llamarnos con propiedad, agentes de progreso de una sociedad, todos los días más  orientada a la tecnología,  y por tanto necesitada de promotores de  fe y  proactividad, en función del bienestar supremo de todos los integrantes de esa misma sociedad a la cual pertenecemos.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia de forma gratuita, su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click en:

//unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

Read Full Post »

COMO ES LA FELICIDAD

 

 

Aunque desde hace más de trece años he venido escribiendo en este Blog sobre  LA FELICIDAD en cuanto a qué es, su esencia como hecho cultural, su temporalidad, donde vive y como se comporta en tiempos de crisis. No obstante, por solicitud de  una lectora, hoy trataré sobre CÓMO ES LA FELICIDAD. En verdad, pienso que como sentimiento humano, la felicidad tiene que ver mucho con la individualidad, que como es conocido, su concepción es diferente en cada individuo.

En una oportunidad leí un pensamiento de autor desconocido que rezaba: “La felicidad es a  veces como los lentes… los buscas, los buscas y los buscas, y resulta que los llevas puestos”  Pues bien, por experiencia propia sé y me consta que no es posible encontrar la felicidad, si no la buscas permanentemente y en cada acto de tu vida.

¿Qué sea difícil ser feliz? No lo creo. Durante más de siete décadas, desde niño hasta hoy,  he vivido diferentes situaciones de pobreza, enfermedad, soledad  y desamor; pero en todos los casos he tenido el acierto de pensar que siempre, de alguna manera, la felicidad está presente, porque es parte de cualquiera de mis situaciones. En principio, sólo mantenerme con vida, ya  es  un éxito y el éxito produce felicidad. Asimismo, cuando he estado enfermo, triste o en mala situación económica, siempre  he estado consciente que mi situación es mejor que la de muchas otras  personas y que además, como todo en la vida….TODO PASARA.

 En la mayoría de los casos de las personas que conozco que se autodenominan “infelices”, he observado que tienen tantas bendiciones como seres humanos y a su alrededor, sobre las cuales no meditan sobre sus resultados y consecuencias, que como decía Facundo Cabral, “…no están deprimidas sino distraídas…”, porque únicamente la conciencia de: poder mirar, cuando miles de personas nunca podrán ver la luz del día, la belleza del ser humano, el mar o las  montañas,  porque son CIEGAS; el poder oír, cuando tantas personas en el mundo jamás han escuchado o  escucharán la risa de los niños, las olas del mar, el canto de los pájaros… o la palabra amor, porque son SORDOS.

Pero además, más allá de muchas otras bendiciones que tenemos sobre esta tierra  que Dios nos dio como heredad, disfrutar diariamente del oxígeno, del agua, de los alimentos, los deportes, el trabajo, las  muchas distracciones y del abrazo de la persona amada, son razones suficientes para sentir la felicidad, porque la felicidad no se  mira, sino que se siente. Claro está que así como en el caso de “los lentes”, si tratamos de buscarla afuera, cuando en verdad la tenemos con y dentro de nosotros mismos, y en todo momento, pues a estas personas de pensamiento limitado,  les será muy difícil apreciar que son felices. Quizás fue por ello que Don Luís de Unamuno escribió: “Lo importante no es hacer lo que a uno le gusta, sino gustar de lo  que uno hace.”  Es que tener una familia, una labor que realizar, una misión que cumplir, amistades para compartir o cualquier actividad que efectuar, únicamente nosotros mismos estamos en capacidad de hacerlo desagradable, agradable, desgraciado o… feliz.

Finalmente, la felicidad es  una actitud personal e individual de sentirse realizado material y espiritualmente, que es como decir: materialmente, disfrutar intensamente cada momento de ese HOY, que es nuestra vida, donde todo lo necesario lo tenemos a nuestro alcance;  y espiritualmente, que la conciencia está limpia porque no se hace daño a nadie sino que, por el contrario, se trata de ser  útil a la sociedad, dentro de lo posible, lo cual nos pone en contacto con Dios. Por cierto, lo cual es dable de lograr por cualquier persona medianamente lógica, diligente y sin mucho esfuerzo.

Si  Ud., disfruta este tipo de lectura, el Autor le obsequia gratis su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click en: 

//unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

 

Read Full Post »

EL AMOR Y LA VIDA

 

Releyendo un escrito que me hizo llegar una buena amiga y brillante abogada colaboradora nuestra, sobre un  empresario millonario chileno fallecido en 2011, el señor Felipe Cubillos,  quien le dio por el altruismo y filosofar sobre diferentes aspectos de nuestra vida integral, teniendo o no fortuna. Me llamó la atención uno de sus textos sobre el amor, cuando expresó: “Acerca del AMOR, da las gracias al universo, él te despierta cada mañana con un beso y una sonrisa. No pidas nada más y haz como las abejas y las mariposas, ellas no buscan la flor más linda del jardín, sino aquella que tiene el mayor contenido.”

Pienso que, como lo comentara este buen hombre, el AMOR es el mayor de los bienes que nos regala Dios a los seres humanos, tanto que la vida sin él, realmente no tendría sentido. Asimismo, creo que deberíamos meditar sobre su concepto de que las abejas y las mariposas…”ellas no buscan la flor más linda del jardín, sino aquella que tiene el mayor contenido.”  No significa esto que no sea importante la presencia de la persona amada, porque al fin y al cabo es la atracción inicial lo que nos induce a contactar a ese ser que escogemos para ser una persona especial en nuestra vida, en todos los sentidos. Pero, luego de más de 47 años de matrimonio feliz, se y no tengo duda que  es el contenido de nuestro par, vale decir: su espiritualidad, su consecuencia, su consideración, su sincera comunicación y su lealtad, los factores que le dan sentido de felicidad y permanencia a la pareja, porque la sensualidad y la sexualidad se van desarrollando en la medida que nos vamos conociendo íntimamente, hasta que como lo dijera un escritor francés, en vez de unirnos “nos confundimos el uno en el otro”.

Asimismo creo que la cosa económica no es fundamental cuando logramos encontrar alguien que hace pareja con nosotros, con sentido de equipo, que es como decir; en la relación que conformamos como pareja y/o familia, ganamos o perdemos como equipo y no individualmente, porque tanto los éxitos como los inconvenientes son producto de la actitud de dos y no de uno. Estoy seguro asimismo que, cuando la sinceridad se arraiga en ambas personas, surge el elemento fundamental que mantiene la relación: LA ARMONIA, que es el producto de decir en el mismo momento lo que se siente, y no esperar a que la mente, con sus casi normales presentimientos,  haga las cosas más problemáticas de lo que realmente son.

Finalmente, me corresponde aconsejar a quienes me leen permanentemente, que como dijera Cubillos, aunque la presencia es importante, lo fundamental para la felicidad y la permanencia de una pareja, es el contenido espiritual y moral de nuestro par, que al ser una persona especial para nosotros –en todos los sentidos- con toda razón y derecho, espera igual de nosotros.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia totalmente gratuito,  su libro  “UNA VIDA FELIZ” (2005),  haciendo click en el web site: 

//unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

Read Full Post »

 

En una oportunidad escuché a una dama decir que “…yo perdono pero no olvido.”  Tal aseveración me hizo reflexionar sobre el hecho de que, todos los seres humanos tenemos virtudes y defectos; como consecuencia, tenemos diferentes actuaciones y reacciones frente a similares situaciones o en función del comportamiento de nuestros congéneres humanos, sin que por ello tengamos derecho a condenarlos. Pienso que quien perdona pero no olvida, realmente tiene un comportamiento personal  e individual muy suyo, que podrá darle la denominación que quiera, pero nunca llamarle perdón. Siento que quien actúa o piensa de tal manera lo que sucede es que confunde el término PERDÓN por el vocablo ACEPTACIÒN. Si alguien te hiere o hace algún daño y tú lo dejas pasar y continúas tu relación con esa persona, pero recordando el daño recibido, en verdad no la has perdonado sino que has aceptado la ofensa y decides continuar con la relación, independiente de cual ésta fuere; me imagino que con la esperanza de que la ofensa o herida no deba producirse nuevamente, pero si no lo olvidas, eso queda en tu ser interno y será muy difícil que mientras mantengas ese sentimiento negativo vivo, puedas volver a confiar en esa persona y como consecuencia ser feliz.

Por otra parte, cuando nos hieren u ofenden y no perdonamos en su verdadero sentido, esto es olvidando por siempre lo sucedido como si nunca  hubiera acontecido, pierdes la bendición del perdón, que no es para la persona perdonada sino para quien perdona, porque descarga de su alma un sentimiento negativo y doloroso. En primer lugar, nuestra conciencia de que todos los seres humanos somos imperfectos, nos lleva a aceptar que somos susceptibles, en cualquier caso,  de cometer errores, realizar desaciertos y actuar de forma inconsecuente o incorrecta frente a cualquiera de nuestros relacionados. Pero también, debemos estar contestes de que así como podemos incurrir en errores o actuaciones inconvenientes para los demás, tenemos la virtud de que podemos corregir y proponernos nunca  más actuar de la forma indeseada. De siglos atrás se ha dicho que “…errar es de humanos y corregir de sabios.”  Lo cual yo pienso que es absolutamente cierto.

En segundo lugar, no podemos negar que el fundamento de nuestra vida es Dios y Dios es amor. Pues bien, es precisamente el amor, no solo para los demás sino para con nosotros mismos, lo que nos deberá llevar a perdonar en su sentido integral: olvidando el agravio recibido. Para situarnos en una ejemplarización muy común: la relación de pareja. En el caso de que uno de los integrantes ofende, hiere o hace algún daño a su par, pero luego al reflexionar fríamente el asunto, humildemente pide perdón y promete nunca más volver a  hacerlo, surge la interesante pregunta  ¿Qué otra cosa podría hacer en pro de compensar el daño, que no fuera solicitar el perdón y prometer no volverlo a realizar? No puede esperar el o la ofendida que en vez de pedir perdón,  se suicide, corte un miembro o realice cualquier otra acción descabellada, que realmente,  no repararía el daño causado ni haría bien a nadie, sino que por el contrario, podría producir un sentimiento de culpa al ofendido.

En cada caso que toco este tema me siento obligado a recordar a Jesús de Nazaret, quien durante toda su prédica conocida habló de la importantica del perdón, cual aconsejó a sus discípulos debería realizarse tanto como “…setenta veces siete.”, sino que para probarlo, lleno de ese amor que también siempre predicó, en el momento más duro física y espiritualmente de su vida, luego de haber sido expuesto al escarnio público, negado por sus amigos, apabullado, burlado, torturado y finalmente crucificado como un delincuente, sus últimas palabras lo fueron precisamente de perdón cuando imploró a su Padre Celestial: “Padre, perdónalos porque ellos no saben lo que hacen…” y con este último acto de amor, como escribiera un poeta “…conquistó la humanidad entera.”

Finalmente, conteste de mis grandes imperfecciones, pero con mi deseo de llevar un poco de paz al alma de mis hermanos humanos, sugiero el perdón más como remedio para el alma del ofendido, que como beneficio para el perdonado, porque ese acto maravilloso de perdonar con olvido, es lo que nos hace sentirnos sin rencor, tranquilos de espíritu, reconstruir la relación violentada, y sobre todo, sobre la base de ese ejemplo extraordinario de Jesús, sentirnos merecedores de ser llamados hijos de Dios.

Si a usted le gusta este tipo e  lectura, el Autor le obsequia absolutamente gratuito su libro UNA VIDA FELIZ, bajando el siguiente  web site: //unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

Read Full Post »

UN ABOGADO II

 

dama de la justicia

Hoy, aquí en Houston TX., donde estoy cumpliendo compromisos familiares por corto tiempo; donde como en todos los Estados Unidos Norteamericanos, aunque los Abogados ganan mucho dinero, pero casi sin excepciones son considerados unos alabarderos, procede leer y releer los conceptos que sobre nosotros como profesionales, se expone en la obra Arte Forense, cuando se indica: “Dad a un hombre todas las dotes del espíritu, dadle todas las del carácter, haced que todo lo haya visto, que todo lo haya aprendido y retenido, que haya trabajado treinta años de vida, que sea en conjunto no literato, un crítico, un moralista, que tenga la experiencia de un viejo y la infalible memoria de un niño; y tal vez con todo esto formaréis un abogado completo”, siento que aquí se hace una radiografía de lo que debería ser un Letrado, en el verdadero sentido de su esencia profesional.

Quienes escogimos la carrera del Derecho o Abogacía, como se le llama en algunas partes, no importa cuán desprestigiada la hayan convertido algunos pocos rábulas, sigue siendo un verdadero honor, porque requiere como lo dice el texto transcrito, una buena dosis de espiritualidad; una gran amplitud de visión; deseo y constancia en aprender todo lo que se pueda sobre nuestros hermanos humanos y las normas legales que rigen a la sociedad en donde nos desarrollamos; que tenga la valentía de criticarse a sí mismo y entender las identidades propias de las demás personas; que ponga la moral por delante de todo y como balanza de su propia alma para presentir que es bueno, mejor o… peor; que, aunque sea muy joven, por lo menos observe las actitudes y aptitudes de sus mayores, para tomar lo bueno y desechar lo mediocre o malo; que no deje morir su niño interno, para mantener sino la memoria por lo menos la ternura que siempre acompaña a las buenas acciones. Creo, que con todo esto, adicionando la diligencia, el empeño, el trabajo, la confianza en sí mismo y la sencillez, podemos llegar a lo que el maestro Don Luís Ossorio conceptuó lo que debemos ser los abogados: “Arquitectos del Alma de la Gente”.

Las enseñanzas de mi madre en mis primeros diez años de vida del amor al prójimo y a la justicia divina; el observar en mi adolescencia y primera juventud (porque a los 76 años me siento joven) tanta miseria humana y tanto aprovechamiento y abuso de los que más tienen sobre los que de todo carecen, sembraron en mi alma el que algún día podría, de alguna manera, colaborar con la Justicia, para hacer menos injusta la relación humana. Por eso, en mi juventud, cuando no era fácil para un muchacho pobre y sin contactos ingresar a una Universidad venezolana a estudiar Derecho, tuve que esperar mejores tiempos y ya cuarentón logré mi meta: hacerme un Abogado. Desde entonces entendí perfectamente el aspecto filosófico de la carrera y lo extraordinario de ser un Letrado, en una sociedad organizada y dentro de un Estado de Derecho. Ello me permitió ejercer por algunos años en Estrados y luego de algunos estudios de Cuarto Nivel, dedicar una parte de mi tiempo al Asesoramiento Corporativo y otra, la mayor al Asesoramiento Social y voluntario, como lo dijera el Maestro Ossorio, más como arquitecto del alma de la gente que como litigante, por lo cual, como nunca me he sentido viejo y por tanto la nueva tecnología no me es desconocida, edité mi página web http://www.unavidafeliz.com, donde, sin haber nunca dispuesto de gran fortuna -porque esta carrera no es precisamente para hacerse rico- durante más de quince años he prestado ese asesoramiento gratuito y voluntario a un crecido grupo de personas de todo género y en diferentes países, lo cual nunca hubiera podido lograr si no hubiese estudiado Derecho.

Es por lo antes expuesto que debo comentar que me siento muy honrado de ser abogado y tengo un profundo respeto por mis colegas, quienes en su gran mayoría son honestos, éticos e injustamente desprestigiados. Tengo un hijo y una hija abogados, quienes como yo, estudiaron por vocación y con la intención de servir y no de ser servidos, que es como decir, SER UTILES, cual es la mayor condecoración que un ser humano puede alcanzar, especialmente si es como yo Cristiano, porque es “…amar al prójimo como a sí mismo.”, de quienes por cierto estoy muy orgulloso. Esto lo escribo para entusiasmar a aquellos jóvenes que tienen vocación para ser abogados y/o piensan estudiar Derecho; porque es bueno que sepan que esta no es una profesión para hacer millones de dólares, pero sí para vivir dignamente y con grandes satisfacciones, en una vida que es elemental y cuyo fin máximo es ser… felices, lo cual es imposible si no tienes tu conciencia limpia, que te genera un tesoro muy preciado para vivir intensamente la vida: la tranquilidad espiritual.

Todos los días doy gracias a mi Padre Celestial por haberme inspirado a tomar la acertada decisión de ser un Abogado, quizás porque eso coincide con mi forma de ver la vida y las cosas, y por ello para  mí no es importante, el poder, la riqueza ni la fama, porque mi meta está más allá de tales supuestas especiales condiciones, ya que, sólo ambiciono el amor, el respeto y la consideración de las personas que amo, quienes a diferencia de mi persona que no tuve nunca una ayuda, he podido colaborar para lograr sus metas, precisamente por haber podido ejercer con ética y probidad,  una profesión digna: la abogacía.

Si a Ud., le gusta este tipo de lectura, el Autor le obsequia su libro UNA “VIDA VIDA FELIZ”, bajando el  web site: 

//unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf

 

 

 

 

 

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: