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Archive for the ‘TIEMPO NUEVO’ Category

NO AL MIEDO

 

 mujer asustada

No podemos permitir vivir en el mundo del miedo, porque si lo hacemos ya no viviremos, sino que sobreviviremos y no fue para eso que vinimos a este mundo. Miedo al desamor, miedo a las enfermedades, miedo a la inseguridad de todo género, miedo a los terroristas, miedo a una nueva guerra nuclear; todo lo cual nos imposibilita de salir a la calle, visitar los amigos, visitar la familia, acostarnos a la hora que nos plazca; temer cuando alguien estornuda, evitar que alguien nos bese, que nos abrace, que nos den la mano.

Tememos al taxista porque nos puede asaltar, a la señora embarazada que solicita ayuda porque creemos que es un señuelo, a un accidentado en la carretera por el mismo motivo; si en la noche vemos un auto que nos sigue aceleramos, doblamos la esquina  y desaparecemos; tememos a las motos que llevan un parrillero, sin considerar que  para ese fin, precisamente, fue que se  le adicionó la parrilla; tememos si en la noche vemos una patrulla, cuando por lo contrario nos corresponde sentirnos seguros, porque debemos suponer que su deber e intención es protegernos;   y… pare usted de contar.

Ahora bien… ¿Es posible que permitamos que la cuasi paranoia nos lleve a este nivel de vida tan precario?

¿Qué pasó con nuestra fe en Dios, nuestra confianza en sí mismos y nuestra autoestima?

¿Qué sucedió con nuestra seguridad en que hay más gente buena que mala en el mundo, por lo cual aun subsiste,  y que el venezolano es buena gente, solidario y generoso?

¿Se nos olvidó que nuestros mayores nos enseñaron que la policía, los bomberos, los socorristas son los principales amigos y que  el mejor hermano es el vecino más cercano?

Bedito sea Dios… ¿Cómo llegamos a esto teniendo el país más bello del mundo; con la mejor gente, con hermosos paisajes, los mejores climas,  hermosas llanuras, indescriptibles esteros, gigantescos mèdanos y espectaculares ríos; con la Flora más bella y la Fauna más variada del planeta?

Que existen problemas políticos, económicos, sociales y de inseguridad, pues ya lo creo; somos una nación de más de 30 millones de habitantes, con personas de diferente ideología, forma de pensar sobre la vida y las cosas, que dicen y actúan como lo sientenm porque somos esencialmente democráticos. Pero miremos hacia atrás, todo lo que hemos superado desde 1909. Hemos vivido dictaduras, democracias con muy buenas intenciones pero que no llenaron completamente las aspiraciones sociales; un experimento socialista que no termina de cuajar y todo lo hemos enfrentado con coraje, haciendo lo mejor que podemos nuestra actividad generadora de progreso, como ese aporte indispensable al desarrollo del país y… aquí estamos;  cada quien en lo suyo, con sus diferencias y desacuerdos, pero tratando de mantenernos en paz y armonía, y la realidad es que, quizás no de forma excelente, pero lo hemos logrado.

Entonces no hay razón para tener tanto miedo; simplemente, consideremos la situación actual problemática, que por cierto no es solo en Venezuela sino en el mundo; basta observar el Medio Oriente, Korea  y Europa, donde la situación sì que es muy grave y de muy difícil solución. Por lo tanto, tenemos que tranquilizarnos un poco, tomemos las previsiones necesarias y actuemos con cuidado, atención y respeto por los demás. Especialmente debemos ser sensibles y solidarios con nuestros semejantes, sin olvidar que seguimos teniendo familia, amigos, vecinos, servidores públicos honestos porque los corruptos no son el común; consideremos que seguimos siendo una comunidad, una sociedad pacífica, consciente de sus derechos y sus deberes… pero pacífica.

No debemos olvidar que continuamos siendo una gran familia: la familia venezolana, integrada por quienes aquí nacieron y quienes vinieron de otras tierras a incorporarse con nosotros a desarrollar este país. Y como quiera que tengo más de seis décadas viviendo aquí con pleno uso de razón política y económica, no puedo permitir que el miedo me dañe los años de vida que me quedan o me limite a seguir siendo útil, por los riesgos que pueda correr; por eso me siento obligado a gritar a los cuatro vientos a mis queridos hermanos venezolanos: el miedo es malo porque distorsiona la realidad, disminuye la fe, nos hace sentirnos indefensos, desmejorados, disminuidos. Y es por eso que debemos decirle al miedo, en cualquier situación o circunstancia:  NO, NO  y NO.

Si a usted le interesa este tipo de lectura, el Autor le obsequia su libro UNA VIDA FELIZ (2005), haciendo click en el site que se indica://unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf
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YO TAMBIEN ESTUVE ALLI

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 Mirando nostálgico el programa de TV:YO ESTUVE ALLI”, me devolví a esa Venezuela de los años Sesenta y Setenta que… yo también viví, cual era diferente a la de hoy en aspectos que tenían que ver, especialmente, con la vida diaria de la mujer, los jóvenes y la moda. Fueron tiempos especiales para el mundo, cuyos efectos rebotaron en nuestro país donde su población se ubicaba, aproximadamente en un Cuarenta por Ciento en el campo y Sesenta por Ciento en la ciudad. En aquella época la juventud de ambos sexos, pero especialmente la mujer, sintieron que les negaba ser protagonistas del desarrollo en esa segunda parte del Siglo XX, que en justicia les correspondía, y decidieron romper barreras, subir muros y decirle al mundo: aquí estamos para participar buscando un nuevo rumbo y lo lograremos… para siempre. Al romper barreras también rompieron con viejos paradigmas sobre la virginidad, el divorcio, las relaciones pre matrimoniales, la sumisión de la mujer y su minusvalía frente a la Ley, y otras tantas mojigaterías que se convertían, sin ninguna justificación positiva, en una rémora para la sociedad; costumbres y manera de actuar impuestas por una sociedad formalista y farisea, en la cual para la mujer, era más importante que disfrutar de una vida feliz físico-espiritual, la apariencia, la obediencia, y… el qué dirán. 

Las mujeres, al tiempo que subían muros también subieron sus faldas, abrieron sus escotes y aumentaron su sensualidad con sus “hot pants” que, además de mostrar sus piernas, mostraron sus hombros y la comisura de sus… senos, en clara rebeldía y demostración de que no era vergonzosa la belleza, sino sensual y edificante, dos condiciones buenas tanto para la vida del hombre como de la mujer. Ese destape fue una manera valiente de demostrar su valor intrínseco personal de enfrentar la minusvalía y falta de libertad frente al hombre. Fue hacer notar que no sólo como madres y amas de casa, sino como mujeres en todo su potencial, sin su aporte integral, ni el hombre ni el mundo podrían tener un devenir feliz, porque ellas representaban la belleza de Dios sobre esta tierra y eran más del Cincuenta y Cinco por Ciento de la población mundial. Los hombres jóvenes las respaldaron y también se dejaron crecer el pelo, se tatuaron, cambiaron las botas de sus pantalones y usaron zapatos de colores, bajo la consigna de LIBERTAD, PAZ Y AMOR.

Para complementar esa gesta histórica de los jóvenes, vino en ayuda la música y surgieron Los Beatles con nuevos ritmos, nuevos gestos, vestimenta contestataria; proliferaron las discotecas, donde las muchachas asistían solas o con los novios, a bailar nuevos ritmos diferentes al baile de costumbre en un ladrillito, y no por eso dejaban de ser igualmente honestas. Los enemigos de la libertad, la mujer y la juventud, tradicionalistas y típicos mentecatos, socarrones e hipócritas, pegaron el grito en el cielo y en grandes ciudades como Nueva York y Londres, la policía apaleó y lanzó bombas lacrimógenas a esos jóvenes quienes, exigían algo que eran derechos naturales: LIBERTAD, PAZ Y AMOR. Finalmente se impuso la minifalda, los hot pants, la discoteca, la juventud y la libertad; la mujer se embarcó en una nueva vida, llenando las universidades; amó a quién y cómo quiso; salió al mercado de trabajo y empujó el desarrollo a velocidad inusitada. También terminó la horrible e injusta guerra de Vietnam, donde 50.000 jóvenes norteamericanos se quedaron sembrados para siempre en los arrozales vietnamitas. Hoy, hombres jóvenes y mujeres manejan un mundo más justo en las grandes Corporaciones, la Presidencia del Banco Mundial y de los Países más avanzados de Europa, y de los más adelantados económicamente en América Latina. Pienso que, posiblemente para el año 2016, una mujer, por primera vez, presidirá el país más grande, desarrollado y poderoso del mundo: los Estados Unidos de Norteamérica.

Todo este cambio beneficioso para la mujer, la libertad, la juventud y el mundo en general, yo también lo viví; no como los chicos en Woodstock, Londres, Caracas, Bogotá o Buenos Aires, por citar algunas grandes urbes, porque vivía en un pueblito del interior del país, era pobre y escasamente ganaba para ayudar a mi familia; pero sí leí y oí por la radio (porque allí no llegaba la televisión) la transformación que se estaba dando y di gracias a Dios, porque fui objeto de mucha injusticia en mi niñez y fue mi gran aspiración que algún día los jóvenes tuviésemos libertad, al tiempo que tenía un especial respeto y admiración por las mujeres. Doy gracias a mi Creador por haber vivido dos mundos; el segundo que aún continúo viviendo feliz, comenzó en los INOLVIDABLES AÑOS SESENTA que, al avanzar, con sus nuevos medios informáticos digitalizados, para bien de la humanidad, cambiaron el mundo.

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SOLILOQUIO

FODO DEL CIELO

La bruma fresca, acogedora… amiga, sobre mi cara con su sensación especial de abandono, de flotar sobre la brisa, por encima del mundo…real; de sus pequeñeces, que hacen gigantes quienes no comprenden lo elemental, sencillo y fácil de… vivir. Mi cuerpo astral volando sobre el pasto, montañas, el suave mar; y las mariposas, saltamontes y otros insectos, en arrullo casi inaudible pero sonoro… tierno, dando gracias a Dios por esos segundos que, eran una nueva sensación de vida, en ese espacio eterno de milésimas de segundo que, ocasionalmente, abre nuestra mente y alma, a una dimensión que vive con nosotros y no acabamos de percibir… dónde.
¿Dónde andaba? ¿En las altas colinas de Aspen observando con deleite el amarillento color de las hojas de otoño, que en cascada dan su más hermoso tributo de adiós al valle, entregando con amor su vida, para dar nueva… vida? O… ¿Sobre la cima de una gigantesca palmera perdida en el mar de los Sargazos, donde las aves marinas, con sus alas en acto de oración llegan… de no sé dónde?
No sé si era una visión o un sueño, nacido de la urgencia de mi alma de escapar de esa angustiosa diatriba dolorosa de todos los días, donde las muchas bendiciones de Dios transforman en algo banal, mientras las pocas carencias agigantan en la mente de los incrédulos, negativos, sin fe ni esperanza, que no entienden que el tiempo de Dios es perfecto y que sólo El sabe lo que realmente nos conviene en cada momento.
El canto de las aves, el grito de los niños y un patinador que casi me atropella en mi diaria caminata por el parque me sacaron de mi fantasía. No dormía, ni soñaba; sólo mi mente, por esa rendija imperceptible que cada 25 segundos abre nuestra mente, escapaba a otra dimensión, donde todo es más liviano, simple, menos… complejo; y lo vives, sin tiempo ni espacio.
Al volver a la realidad, todo estaba más claro, más alegre, más fresco, más amigable… más humano. El pasto mojado del camino con su olor de invierno; la mirada relajada y segura de los ancianos… que lo han visto todo; las parejas tomadas de las manos, viviendo su propio sueño; y los niños con sus pelotas sin temor a perderlas, me rotulaban un nuevo mundo: mi mundo, el verdadero, sugerente, esperanzador; el que quiero vivir y… viviré siempre.

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La preocupación colectiva cuasi patológica, no es un fenómeno actual de los Venezolanos, sino que se trata de una circunstancia global consecuencial: la primavera árabe que afectó a Egipto,  Libia y otros países, amenazando  incendiar el Medio Oriente con consecuencias imprevisibles; el conflicto en Siria que supera los 100.000 muertos y más de 1.000.000 de desplazados; las tensiones en Irán por el problema de las posibles Armas Nucleares que agravan las posibilidades de unas Tercera Guerra Mundial; la grave situación  económica en algunos países de la Euro Zona, que arrasa con los salarios y deja familias sin hogar; el narcotráfico en México que llena el País de muertos inocentes y destapa la corrupción más grande desde las municipalidades hasta la Procuraduría General de la República, acabando con la vida de preocupados y valientes periodistas; la recesión económica en el País más fuerte del Mundo, los Estados Unidos de  Norteamérica que nos afecta a todos; y América Latina luchando por independizarse de los grandes centros de poder del mundo, en un camino largo y difícil que pudiera traer resultados aún imprevisibles.

 Estos sucesos de todos los días, divulgados segundo a segundo por los medios de comunicación masiva y redes sociales globalizadas, crean temor en las comunidades al punto de que, en algunos casos, grandes contingentes humanos se encuentran prácticamente pseudo-paranoicos, con los efectos esperados en contra de su tranquilidad mental, que finaliza abonando el terreno para las enfermedades y la intranquilidad familiar y social.

No obstante, tenemos que luchar contra estos efectos negativos, aceptando que se trata  de un tiempo nuevo que, como la tierra, no se inmoviliza sino que gira y se traslada hacia su destino final, sin importar de cuanto siglos o milenios se trate. Igualmente, como una parte del planeta, tampoco nos quedamos  estancados; simplemente, siempre nos hemos movido y así continuaremos  haciéndolo sin descanso, en busca de nuevos senderos que nos hagan  la vida más cómoda y feliz.

Ahora bien, el asunto está en el costo que tenemos que pagar por vivir en esta época. Sin duda dependerá de cómo entendamos estos eventos. Si lo vemos como algo extraordinario y pavoroso nos estresaremos, sufriremos y enfermaremos. Pero, si lo entendemos como un proceso que tenemos que vivir de la mejor manera posible, nos aferraremos a la fe, familia, amistad, amor y tantas cosas bellas que nos brinda la vida, seguramente sobreviviremos en paz, sanos y…felices.

Obsequio del Autor por haber alcanzado 2.000.000 de visitas: puedes bajar gratis el libro “UNA VIDA FELIZ”, haciendo Click en: <https://unavidafeliz.files.wordpress.com/2011/05/una-vida-feliz.pdf>

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