Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘HACER EL AMOR’ Category

CRECER O DISMINUIR EL AMOR

AMANTES

Alguna vez leí queLa luna y el amor cuando no crecen, disminuyen.” Ciertamente, creo que la física y la espiritualidad, casi siempre tienen puntos de coincidencia; quizás porque ambos son producto del mismo Creador.

En el amor, no tengo ninguna duda que, no obstante su robustez y resistencia, aunque nunca muere definitivamente, si no se abona su crecimiento, indefectiblemente, disminuye.

El amor es la fuerza más poderosa que mueve al ser humano: es el combustible de nuestra venturosa e indispensable sinergia vital.

Por amor se han creado y destruído imperios, se han escrito bellas y terribles historias; así como que por el se hace maravillosa la vida, siendo su principal consecuencia  el mantenimiento de nuestra especie y amor más allá de nuestra existencia física.

Si como seres humanos no hubiésemos descubierto, fortalecido y mantenido el amor, seríamos tan salvajes que ya hace muchos años, habríamos destruido este mundo.

En ese maravilloso, pequeño, pero gigantesco mundo de nuestra intimidad, el amor simplemente es indispensable; sin el no existiría la pareja, que es la piedra angular de la familia.

Sin el amor en permanente fortalecimiento, no se mantendrían los nexos familiares, amistosos, patrióticos, ni la solidaridad humana, que hacen de la vida física una experiencia extraordinaria e insuperable.

Entre la denominación un gran amor y un amor normal, la diferencia es la magnitud de  su alimento cotidiano, que deviene de ese mundo sencillo pero significativo de nuestra conexión diaria.

El amor no requiere sacrificios ni actos heroicos; demanda respeto, afecto, ternura, aceptación, comprensión y la posibilidad permanente de amar con libertad y sin presiones de ningún género.

El amor bueno, ese que se mantiene en el tiempo apasionado y emocionante, es espontáneo: nace del cuerpo y… del alma. No soporta ataduras ni manipulaciones, porque se alimenta de la libertad que le insufla intensidad a cada uno de los actos que de el se derivan.

Quien no comprenda esa necesidad de libertad en el amor, nunca recibirá amor espontáneo; y un amor condicionado, tímido o temeroso, será cualquier cosa menos… amor real, cierto y verdadero.

De tal suerte que, si queremos un amor emocionante, mágico, fantástico y permanente, siempre en aumento y nunca en disminución,  el secreto es alimentarlo siempre con demostraciones reales y diarias de ternura, respeto, reconocimiento, consideración, atención, generosidad y buena comunicación, de lo cual es fuente abundante nuestro maravilloso mundo de las cosas sencillas.

¿Verdad que no es nada dificil, sino agradable intentarlo?

Read Full Post »

Todos tenemos en esta vida una pared personal, detrás de la cual escondemos, unos más que otros, sentimientos, inhibiciones, frustraciones, tristezas, dolores, ambiciones, sueños y… alegrías.

Yo también tengo mi pared; sólo que he separado mis sentimientos de la mejor manera posible, de tal forma que únicamente tengan trascendencia aquellos que sean positivos y me edifiquen,  a cualquiera de los seres que amo o a quienes me relaciono de cualquier manera.

No se trata de una pared física, porque tiene que ver con mi alma y mis sentimientos que son etéreos, y al no tener conformación material es un poco más difícil contener algunos de ellos, que a veces escapan e intentan crearme problemas; pero al final, yo los controlo.

Detrás de mi pared he aprendido a vivir tan feliz como cuando tengo que traspasar sus linderos; para lo cual, simplemente me regalo de forma permanente y continua la posibilidad de equivocarme y cometer errores; de tratar de entender a mis hermanos humanos, aceptarlos como son, reconocer sus bondades sin escudriñar sus debilidades o defectos, y festejar su diversidad. De alguna manera, esto es parte del obrar humano que todos tenemos que experimentar en procura de una vida mejor; y es, precisamente disfrutando en el camino de lograrlo, como aprovecho esas múltiples experiencias que me enriquecen, inmersas en el maravilloso mundo de las cosas sencillas.

Por mucho tiempo sólo me sentía a salvo detrás de mi pared, hasta que descubrí que por tratarse de algo espiritual y no físico, no tenía límites de tiempo ni espacio. Con esa precisión ubiqué los cerrojos en mi ser interior, donde convivo con Dios y sólo Él y yo tenemos acceso, para dejar que sean mis sentimientos quienes decidan donde se quedan: delante, donde el sol brilla y las noches son estrelladas, o detrás, donde todo es oscuro. Así, atesoro aquellos que son positivos para mi o alguien más, haciéndolos parte de mi luminosa vida diaria. Por el contrario, los que considero negativos, deprimentes o dolorosos, los dejo detrás, en la parte oscura de mi pared, para no recordarlos nunca.

Hoy alguien, inesperadamente, traspasó mi pared adornándola con colores de oro, música de alas de mariposas y perfume de azahares: Wendy interrumpió mi trabajo, se sentó en mis piernas y jugueteo con mi pelo como antaño, mientras su mami la miraba con ternura; ella tiene treinta años, dos bellas niñas y es… la última de mis hijas.

Read Full Post »

¿A quién importa la edad de una mujer interesante, que exuda entusiasmo y amor por la vida; que impresiona con algo que  va más allá de la presencia física; especialmente aquella que ya no es una chiquilla inmadura y alocada, sino que enjuga en su personalidad esa parte de la juventud que nunca perderá, y ese aplomo frente a cualquier situación, que la hace admirable, naturalmente bella, segura de sí misma, un poco enigmática y como la fruta “hecha”… deseable?

La veo llegar y la examino de arriba abajo; la percibo pulcra,  con aroma de flores de mañana fresca,  con atuendo discreto pero muy femenino, donde se conjuga la coqueta vanidad de mujer bonita, con la elegancia que corre por sus genes, para hacer ese coctel mágico que las hace especiales y… “sexy”.

Pertenecen a una generación romántica pero realista; que amó y sabe amar intensamente, pero segura del derecho a la reciprocidad merecida. Que por amor lo da y exige todo; que no endosa su dignidad ni identidad en aras de un sentimiento que limite o niegue amar… con libertad.

Han acumulado conocimiento y experiencia sobrada en el compartir lo mejor y lo peor; aprendieron, experimentaron y vivieron la resistencia, la aceptación, la fantasía y la pasión en el amor y…  el sexo; pero nunca se resignaron a vivir una relación insincera, apática, aburrida o mentirosa, porque si fracasan en una relación, saben que en el camino de su vida, alguien viene para darles lo único que exigen y merecen: amor sincero.

A estas mujeres no hay mucho que enseñarles pero bastante que aprender de ellas; substancialmente, mantener el equilibrio, dando trascendencia a la lealtad y el compromiso, frente a cualquier regresión atávica, derivada de instintos primitivos.

Han trillado el camino de media vida esquivando baches, subiendo colinas y bajando al pozo a tomar agua clara; recibiendo espinas y retornando flores; luchando por mantener su identidad propia, frente a tanto iluso que suele equivocarse y terminar perdiendo el rumbo. Que no es fácil perturbarlas o  hacerlas pasar un mal rato.

Son inmejorables para hacer pareja, porque tienen mucho que ofrecer, saben lo que quieren y como dar lo mejor. De ellas aprendí que la vida es bella, que vale la pena vivirla intensamente. De alguna manera, representan esa realidad que me permite ratificar, que es cierto que podemos ser felices en pareja, si acertamos en escoger la persona apropiada.

Read Full Post »

Jennifer,_Matthew¿Por qué es tan difícil la buena relación de pareja? Siento que el asunto no responde a procesos de lógica racional, sino a reacciones viscerales.

¿Acaso no es lógico que abandonemos la soltería, porque amamos a esa otra persona y hagamos todo lo posible por y para compartir nuestros mejores sentimientos, en una vida armónica, agradable y emocionante?

Pero…¿No es ilógico que, logrado el objetivo principal de convivir con la persona amada, en vez de hacer más fuertes los sentimientos de ternura, comprensión, solidaridad, entusiasmo, emoción, pasión y sexualidad, estos se desmejoren?

Creo que se trata de la incapacidad de entender la importancia de mantener y alimentar permanentemente el entusiasmo, la emoción, la ternura, la magia; y ese toquecito de locura que debe dársele siempre a… la sexualidad.

En las parejas felices, la relación es el eje alrededor del cual gira toda la actividad de ambos. El hacer pareja es aunar amor, personalidad y esfuerzos, en pro de una relación afectiva, progresiva y permanente.

¿De qué serviría la riqueza, títulos, honores, fama o poder si no se tiene un amor que llene integralmente, con el cual compartir éxitos o desvelos?

Por años he observado que la pareja desea una buena relación. Sin embargo, manifiestan problemas para mantener esa armonía, entusiasmo y emoción cotidiana. De toda esa experiencia deduje que las personas piden todo de su pareja –especialmente los hombres- pero poco están dispuestos a aportar por el logro de mantener el amor con libertad y la comunicación con respeto y armonía.

La relación de pareja no acepta supremacías porque es de dos, con iguales derechos y deberes, para convertirse en uno; donde ambos pierden o ganan de idéntica forma. Si uno y otro no sienten que aman con libertad y no con temor o resignación, la relación no puede mantenerse. Es que nadie hace pareja para sentirse peor que permaneciendo soltero.

El éxito o el fracaso de la pareja es asunto de dos; especialmente para quienes aman por vocación y decisión propia, pero no porque intereses subalternos, le indiquen la unión como posibilidad de solucionar algo diferente a la conveniencia de amar y ser amado; compartir y dar lo mejor de sí, en una relación que puede llegar a ser la más hermosa aventura que ser humano alguno pueda experimentar.

Es esto lo que siento luego de más de treinta y nueve años de feliz matrimonio, y así me corresponde divulgarlo.

Read Full Post »

«LA BUENA ACTIVIDAD SEXUAL SOLIDIFICA LA RELACION DE PAREJA»

Sin pretender un conocimiento académico de la Sexología, como disciplina especializada de las Ciencias de la Salud, sino como mero observador de la influencia del acto sexual en nuestras vidas, luego de haberlo experimentado por más de cuatro décadas con una muy buena salud, aseguro que representa un indicador de vitalidad.

Mis observaciones en personas con problemas de enfermedad, baja autoestima, tristeza, depresión, inseguridad e indeseables relaciones de pareja, por lo general el factor común ha sido el desinterés, temor, reservas, tabúes o insatisfacción en las relaciones sexuales.

Por el contrario, cuando he tratado con interés investigativo el tema de la sexualidad en quienes he observado de buen humor, alegres, entusiastas, positivos, proactivos y emprendedores, el factor dominante ha sido la plena actividad sexual.

Es que la vitalidad no responde solo a una buena salud física, sino que imbuye la salud mental y espiritual, materializadas en el inocultable vigor que da el amor por la vida, por las personas y por lo que se hace; que fluye en el buen humor, la alegría, el entusiasmo y el sentimiento de compartir, que son parte de esa actitud contagiosa de las personas vitales.

Pero… ¿Cuál es ese sexo vital y cómo diferenciarlo de cualquier otro tipo de sexo?

El sexo vital es aquel que, al vincular sus sensaciones eróticas a las más elevadas manifestaciones espirituales, transforma el acto natural reproductivo, superando su originalidad, para convertirlo en un evento cultural trascendente.

Ese sexo vital incorpora a lo biológico y fisiológico la sublimación del acto, como facultad exclusiva del ser humano, que, como producto del amor, traduce en idilio, ternura, pasión y solidaridad, en ese mundo mágico, sin espacio ni tiempo, que se crea mientras hacemos el amor; cuando nuestros mecanismos de defensa desaparecen y actuamos con vocación de darlo todo, sin otro interés que producir la mayor satisfacción posible.

Esa interacción tan especial, plena y beneficiosa, física y espiritualmente, no puede darse en cualquier tipo de relación sexual esporádica, accidental o forzosa, sino en aquella producto de la voluntad motivada por los más altos sentimientos de espiritualidad.

No existe otra posibilidad de transformar el coito natural reproductivo en acto cultural de máximo disfrute y plenitud, que no sea mediante la sublimación del sexo, que posibilita vencer la herencia de miles de años, impresa en nuestros genes, como producto de un amor idílico, romántico, fantasioso, apasionado y mágico; hijo de sueños y transformador de fantasías en realidades.

La posibilidad de disfrutar de ese sexo vital no es difícil, porque se encuentra todos los días a nuestro alcance, a nuestro lado; esperando la inyección de amor, entusiasmo, magia, pasión y fantasía, necesarios para un buen desempeño sexual.

Se trata de esa amorosa guerrera de todos los días, nuestra amada pareja, que es capaz de ser esposa, madre y amiga. Pero que, si nos ponemos inteligentes, menos egoístas y tiernamente la excitamos para que desarrolle su propia creatividad, puede convertirse en nuestra novia de siempre, y como amante, en productora de las más agradables sorpresas.

Próxima Entrega: LA MEDITACIÓN.

Read Full Post »

«EL DIVORCIO ES  UNA SOLUCION HUMANA A UN PROBLEMA HUMANO»

¿Quién podría aupar un matrimonio donde desapareció el amor, donde   unos niños presencian diariamente actitudes grotescas de sus padres?

¿No es deleznable el comportamiento amoroso de las puertas del hogar hacia fuera, frente a la desconsideración e insensibilidad dentro de la familia?

¿Puede considerarse moral compartir sin deseo, no sólo las actividades conjuntas diarias sino además la relación sexual?

¿Parecería justo que después de años de dedicación amorosa y solidaria, se le exija a un cónyuge soportar por el resto de su vida a quien ya no experimenta los sentimientos que motivaron la unión?

¿Acaso el pago por haber dedicado años de amor y solidaridad, deba ser perder la libertad de actuación y el derecho a construir una vida plena?

¿No es lo correcto el agradecimiento por los años de amor y dedicación proporcionados mientras se mantuvo el afecto?

¿No es la libertad para comenzar una nueva vida, lo menos que merecería quien dedicó los mejores años de su vida a otra persona?

¿No es ofensivo e irrespetuoso para el otro cónyuge, permanecer a su lado cuando ya no se siente amor sino fastidio, manteniendo relaciones sexuales no deseadas?

Una noche de amor vale una vida, pero soportarlas al lado de quien no se ama sino que desagrada, es una especie de suicidio que a nadie debería exigírsele.

Cuando el amor desaparece, el divorcio no es ninguna tragedia sino una necesidad.

La conseja de que el matrimonio debe mantenerse por los hijos aunque no exista amor, me parece de lo más hipócrita, porque la actuación inconveniente de una pareja desavenida perjudica el desarrollo mental y físico de los niños.

El matrimonio se consuma para mantenerse juntos con amor que genera ternura, aceptación, solidaridad y buen sexo. Cuando eso no funciona, el matrimonio pierde su razón de ser.

Nuestra vida es corta y una sola; para vivir el amor no podemos esperar por otra, porque no la hay.

Como no podemos disfrutar la vida solos, dos nos unimos para lograrlo. Si no funciona la unión, divorciarse y por tanto liberarse para comenzar otra vez, es algo que ambos se merecen.

Cuando se propone el divorcio lo es para que ambos tengan plena libertad de acción. Es esa parte positiva la que debemos ver y tratar en el divorcio.

Se los dice alguien que lo ha vivido, porque gracias a un divorcio encontré mi felicidad al lado de otra persona, con quien disfruto una vida plena, la cual no cambiaría por ninguna otra.

Ojalá no dejáramos de amar a nuestro cónyuge nunca, porque el amor viene y se queda, pero a veces… se va. Lo inteligente es disfrutarlo mientras permanece, por eso debemos aceptar su partida como una opción existencial más que como una tragedia.

Es una reflexión sincera que todos deberíamos hacernos, si realmente queremos mantener familias felices y no mascaradas que convierten una institución, que nace con la intención de proporcionar felicidad mutua, en algo desagradable por no decir aberrado.

Próxima Entrega: UN ESPACIO NECESARIO.

Read Full Post »

march-2003-010-copy.jpg


En sus reflexiones, Salomón trató de recordarnos que como existe un tiempo para cada cosa, no debemos precipitarnos porque todo viene y va, mientras nosotros seguimos en el mismo sitio, hasta que un día, como llega el tiempo de venir sobreviene el de irse, nuestra alma regresa a su hogar y volvemos a ser… polvo.

Dentro de la bipolaridad que rige nuestra vida: nacer-morir, amor-odio, tristeza-alegría, bondad-maldad, verdad-mentira, felicidad-desdicha, por citar algunas, esa sentencia nos indica que, como todo tiene su tiempo, si actuamos a destiempo el resultado será negativo. Venturosamente, somos nosotros mimos quienes decidimos la oportunidad.

Un tiempo para todo fue, es y seguirá siéndolo siempre. Es una realidad existencial aplicable a todo acto de nuestra vida. La convicción de que podemos utilizarlo a nuestra conveniencia, debería evitarnos preocupaciones, precipitaciones y acumulación de estrés por temor a no disponer del suficiente.

Cada día tiene veinticuatro horas que nos corresponde vivir y que no podemos estirar ni encoger; por lo tanto, corresponde adaptarlo a nuestras necesidades, sin permitir que nos torture o esclavice. O disfrutamos el tiempo o sufrimos por su causa. Tan simple como eso.

Cuando abro mis ojos en la mañana, o me estreso pensando todo lo que tengo que hacer en el día y el poco tiempo de que supuestamente dispongo, o advierto lo maravilloso que significa poder vivir un nuevo día, lleno de cosas satisfactorias como pasear, comer, beber, laborar, estudiar compartir con mi familia, amigos y… hacer el amor.

Es que no tengo otra posibilidad para ser feliz que verlo positivamente. No puedo agregar un segundo a mi vida, ni conocer mi porvenir. Lo único seguro y verdadero es este momento; debo disfrutarlo al máximo para lo cual el apropiado uso del tiempo es fundamental, porque como hay un tiempo para cada cosa, se trata de ordenarlo conforme a mis prioridades.

Dispongo del presente, mi presente que es mi tiempo; como yo lo imagine, diseñe y utilice, puedo aplicarlo en función de mi interés. En vez de estresarme por su extensión o limitación, simplemente lo convierto en un instrumento de mi felicidad y lo disfruto.

Yo creo en Salomón: Hay un tiempo para cada cosa, y un momento para hacerla bajo el cielo. Por eso lo tomo como otra bendición de Dios: abrazo a mis seres queridos, les manifiesto mi amor; vivo mi vida y la parte de ellos que me permiten compartir y… doy gracias.

Amo mi tiempo porque me permite sentirme vivo, activo, motivado, ilusionado por disfrutar lo que conozco y emocionado por lo que conoceré dentro de un segundo. Es mi vida que se renueva en cada instante, que disfruto y vivo intensamente, porque es mi parte en este viaje terrenal y no me puedo dar el lujo de desperdiciarla.

No puedo permitir que una bendición, como es el tiempo, se convierta en algo desagradable.

Les invito a meditar sobre la inutilidad de apresurarse, desesperarse o estresarse por ganarle a un tiempo, que no conoce el significado de… la velocidad.

Próxima Entrega: DESEOS Y VOLUNTAD

Read Full Post »

41940901.jpg

El proyecto para salvar la pareja mediante la reingeniería de pareja conlleva revisión, análisis sincero, descarnado e integral de la situación en un momento determinado, preparando un plan para salvarla pero partiendo de cero, como si nunca hubiese existido la relación.

Arrancar de cero deja atrás el rencor pero no la certeza del daño que producen los agravios, señalando los que deben evitarse en el futuro pero abriendo el camino para compensar con creces los mutuamente inferidos.

El nuevo proyecto encarna la promesa de un nuevo idilio; la aventura del enamoramiento; la paz espiritual que proporciona el restañar las heridas; y la esperanza del disfrute renovado de ser un solo cuerpo, una sola carne… un alma en común.

Intentar constituir una relación no renovada sino nueva, se convierte en un reto compartido de vencer los rencores, el temor, la tristeza, la soledad, el dolor, la frustración y la angustia, que si ponemos nuestro mejor empeño sin duda tendrá éxito.

Comenzar sin ataduras, dando rienda suelta al alma para volar sobre los sueños nunca realizados; materializar proyectos ideados, deseados y esperados pero no concretados siempre será emocionante, porque proporcionará la posibilidad ideal para convenir una forma diferente para la vida diaria en familia; resolución de los problemas; utilización del tiempo libre y para el manejo de las relaciones amistosas y familiares comunes.

Como el amor que no había muerto, el disfrute de su sexualidad se refuerza; la creatividad, magia y fantasía le imprimirán nuevo ritmo, colorido y entusiasmo, que tendrá a su favor el previo entrenamiento, experiencia y perfecto conocimiento de las apetencias y rechazos sexuales mutuos. Esa satisfacción con nuevos bríos, reforzarán la sensación de que se trata de una nueva relación y no de un remiendo en una que pudiera volver a romperse.

Don Andrés Mata apropiadamente escribía: «…después de cada invierno, florece nuevamente el limonero.» Doy fe de la realidad de estos versos. Todos los días podemos enderezar el barco. Dentro de nosotros mismos tenemos los elementos idóneos: libre albedrío, estado de ánimo, fe, confianza, optimismo, y el poder ilimitado del amor. Solo requerimos diligencia para utilizarlos. Para comenzar una nueva vida todos los días son buenos.

En caso de vida o muerte siempre escogemos la vida. Este es el caso. A favor de nuestra felicidad no tenemos debemos hacer el último intento. La alternativa es lograrlo. Pero, si no resultara exitoso tendremos la tranquilidad de consciencia de haber actuado diligentemente.

Es por lo cual sugiero utilizar un programa de reingeniería de pareja, comenzando de cero, intentando nuevamente conocerse; enamorarse como cuando novios; olvidar agravios y recordar los momentos felices; mirar con optimismo el futuro, aceptando sus personalidades y bendecir el privilegio de poder intentar el regreso… a casa.

En el hogar vive la única realidad que tiene cara y calor humanos. Allí está la persona a quien interesamos realmente, porque su vida está unida a la nuestra y es parte irremplazable en nuestro equipo de fábrica de sueños… posibles. Aprovechèmosla y disfrutèmosla intensamente, que ese es nuestro pago en esta vida.

Próxima Entrega: POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS EN LA UNIVERSIDAD NORTHERN

Read Full Post »

enqmorados-iv.jpg

Todos los días y cada instante es tiempo para enamorarse. Son tantas y tan variadas las sensaciones, percepciones, personas y cosas maravillosas que nos rodean, que sería imperdonable no enamorarnos de tanta belleza.

Como hijos de Dios fuimos dotados de tal capacidad para amar, que en nuestra alma y espíritu, siempre hay espacio para todo y para todos… en todo momento.

Tal importancia tiene el amor, que cuando por cualquier circunstancia perdemos la capacidad de amar, desaparece el principal incentivo de vivir y la naturaleza, sin mucha pérdida de tiempo, se encarga de devolvernos a donde vinimos.

Acertadamente alguien escribió: «Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida.» Hace unos cuantos años, al suscribir este apotegma lo hice parte de mi vida, obteniendo los mejores resultados en mi reconfortante vida sentimental.

Especialmente, en la relación amorosa que une a dos personas, el color rosa, la música y el perfume identifican el amor. Idilio, magia, curiosidad y un toque de locura, lo hacen posible. La ternura, aceptación, pasión y fantasía, permiten sentirlo. El sexo y su vinculación físico-espiritual, que promueve la entrega sin reservas, obsequian su máxima expresión de goce.

Comer, dormir y contemplar el mundo en toda su maravillosa extensión, sin duda es reconfortante, anima y mantiene nuestra vida física; pero para lograr la plenitud requerimos satisfacer necesidades intangibles, que son las que por virtud de nuestra razón, alimentan el alma y espíritu, siendo el amor la de mayor jerarquía para producirnos la anhelada felicidad personal.

Procurar, priorizar y vivir todas esas sensaciones es un estado mental, físico y espiritual que debemos hacer permanente, para poder decir con propiedad que «estamos enamorados.»

Sobre la trascendencia del amor entre dos personas como lazo fundamental para su plenitud, Luciano de Crescenzo nos regaló su mejor expresión cuando sentenció: «Cada uno de nosotros somos ala, y solo podemos volar cuando nos abrazamos a otro.»

Todas las cosas trascendentes en nuestra vida, corresponden a decisiones que son intangibles, que no requieren nada físico, sino la actitud de realizarlas y la aptitud para concretarlas. Simplemente, corresponde a nuestra decisión personal, tomarlas o dejarlas.

Pienso, que si no logramos interpretar estos mensajes y los aplicamos debidamente a nuestra cotidianidad hasta lograr enamorarnos de la vida, haciéndola color de rosa, con música sublime y perfume excelso que nos identifica como enamorados, nuestra capacidad de ser felices será muy limitada.

Por otra parte, si no logramos conquistar esa felicidad que todos merecemos, corremos el riesgo de tener que, al final de nuestra propia vida, hacer la dolorosa confesión atribuida al brillante, pero ya desaparecido, escritor Jorge Luís Borges cuando, en el contexto de algunas de sus reflexiones, expresó: «He cometido el peor de los pecados que un hombre puede cometer: No he sido feliz».

Próxima Entrega: UNA OCASIÓN ESPECIAL

Read Full Post »

amantes8a.jpg El goce que produce el acto sexual entre dos personas que se aman con plenitud, representa el máximo de satisfacción que puede experimentar un ser humano. En el convergen el cuerpo, el alma y el espíritu para decir: te amo. Ese condicionamiento sublimizador del sexo lo hace superar cualquier otra expectativa, constituyéndolo como indispensable para nuestra felicidad personal.

Por el y con el nacemos, convirtiéndose progresivamente en urgencia no sólo de satisfacción física sino también espiritual.

El sentimiento más determinante hacia otra persona lo es el amor, que instintivamente relacionamos con el sexo.

El sexo, como el vino debe disfrutarse con lentitud, fruición y deleite. Todo tiempo y oportunidad son buenos para degustarlo y su embriaguez en vez de rebajarnos, nos eleva por encima de nuestra propia naturaleza originaria.

Fuimos dotados del sexo para vivirlo en toda su intensidad, que es prácticamente inestimable, porque carecemos de instrumentos que nos permitan medir la excitación y efectos que despierta en nuestra actualidad y potencialidad.

El sexo constituye el regalo más excelso que Dios nos dio. Representa la única posibilidad natural de convertirnos en parte de otra persona, encarnándola física y espiritualmente.

La concepción del sexo, como nuestra propia vida debe ser integral, constante y permanente. No podemos vivir una parte de nuestra vida o del sexo y otra no, porque son inseparables. No vivir una parte de la vida es como morir y no disfrutar una parte de nuestro sexo, sería como carecer de el.

El sexo al originarnos en una lucha donde fuimos triunfadores, se posesiona de todos nuestros sentidos conocidos y más allá de éstos. Lo vivimos en las imágenes, sonidos, olores, sabores, y en forma extraordinaria en el tacto. Pero su forma más sublime es una conjunción ideal, percibida por algo más allá de esos cinco sentidos conocidos, que nos dota de capacidad inusitada para fabricar sueños, magia y fantasía.

Vivir el sexo es algo más que disfrutar una sensación de goce físico, temporal, pasajero e intrascendente, cual no sería más que una regresión atávica a nuestro origen, como meros elementos reproductores, sin expectativas de espiritualidad.

Vivir el sexo es penetrar lo más hermoso de nuestra existencia. Es integrarnos con otra vida en una nueva vida, sin dejar la propia en el intento. Es sentir toda nuestra capacidad de creatividad, disfrute, nobleza y entrega, al poner en juego nuestros más puros y elevados sentimientos, haciéndonos como dioses, fabricantes de vida, sueños y esperanzas.

Es esa la dimensión del sexo que lo hace sublime, que le da continuidad y permanencia. Esa la entidad que nos posibilita sentir, luego de decenas de años practicándolo con la misma persona, que es la parte más bella de nuestra vida, siempre renovado, con algo nuevo que espera por nosotros, para decirnos que vale la pena seguir viviendo.

Próxima Entrega: TIEMPO DE ENAMORADOS

Read Full Post »

« Newer Posts - Older Posts »