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Archive for the ‘DIOS NOS GUIA’ Category

a-beautifull-grup-new-year-2008.jpg  He visto  hombres y mujeres llegar casi a rastras a escuelas, celebraciones, hospitales, cárceles y… cementerios, para decir a sus hijos: aquí estoy y siempre estaré  contigo. Sin importar el  comportamiento del hijo, los padres siempre estarán ahí para ayudarlo.

Es que la condición de padres es imperecedera. Los padres creamos vida y nos vinculamos a ella durante toda la nuestra. Es un camino duro y sin final, que vivimos con dedicación, pero lleno de grandes satisfacciones que justifican cualquier sacrificio.

Desde la sensación indefinible de palparlos en el vientre de la madre, verlos hacer pininos, oír sus primeras palabras, verlos hacerse hombres y mujeres, hasta el abrazo fraterno cuando alcanzamos a mirarlos ya no tan jóvenes, tiene algo mágico que supera nuestras sensaciones materiales.

Ese amor especial nos acompaña toda la vida. Como lo dijera Andrés Eloy Blanco,  cuando se tiene un hijo  se tiene el mundo entero. Por eso los amamos, con el corazón adentro y las tripas afuera.

Es que los hijos no sólo representan la materialización del amor y su continuación sobre esta tierra, sino que constituyen un  pedazo integral de… nosotros mismos. Por eso sentimos con ellos y por ellos,  por eso los vivimos, disfrutamos, por eso …duelen tanto.

No importa el rumbo que sigan, siempre caminamos sus pasos, y volamos en sus sueños aunque terminemos estrellados. Así es y creo que ha sido siempre.

Esa simbiosis más espiritual que física, nos obliga a cuidar de ellos, de su formación física y espiritual, infundiéndoles principios y valores humanos, que respaldados por nuestro ejemplo, conformen su paradigma de vida.

No siendo axiomático, en mucho los hijos emulan a sus padres. De ahí la gran responsabilidad del comportamiento de tales y como… pareja; porque si ese ejemplo es positivo, representativo de respeto, honestidad; amor por la vida y las personas, por el estudio, el trabajo y la solidaridad humana, ese debería ser el sendero a seguir. Pienso que eso quiso decirnos H. Brown cuando escribió: «Vive de tal forma que cuando tus hijos piensen en la dignidad, piensen en ti.»

Si nuestros hijos son exitosos, porque son integralmente felices y como consecuencia construyen familias sólidas y del mismo corte, los padres sentimos que valió la pena los muchos trasnochos, trabajo y preocupaciones vividos hasta su crecimiento;  los bendecimos y los interrumpimos… menos.

Pero, si no son exitosos en el logro de su felicidad, independiente de su edad, sentimos que la obra no está concluida y siempre estamos ahí, al pie del cañón, para ayudar a esa otra parte de nosotros mismos  a encontrar su destino, en esa labor de padres que no termina nunca.

 No conozco el mundo del más allá, pero presiento que en esa otra dimensión, de alguna forma, los padres seguiremos amando y cuidando a nuestros hijos.

Por eso, si volviera a vivir, nuevamente mi mayor ambición sería… ser padre.

Próxima Entrega: MI NIÑO PERSONAL.

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brasil_3.jpgEl criterio común, pero nunca bien analizado, de que «no es posible tenerlo todo en la vida», contribuye a que muchas personas se resignen a una vida de carencias, sin mayor expectativa por  alcanzar su  legítima  ambición de lograr todo lo que desean en esta vida.

Ese, como muchos mitos y paradigmas que han hecho al hombre temeroso, inseguro, mediocre e infeliz, no son más que producto de repetir como loros, lo que a alguien en un momento de frustración y sin medir las consecuencias,  se le ocurrió decir o escribir.

Por experiencia propia y circunscrito a la posibilidad de lograr una vida plena, se que sí es posible para un ser humano tener todo lo que desee, porque va a depender de qué es lo que el individuo considera todo lo que quiere alcanzar, en su condición físico-espiritual y  dentro de los límites que nos establecen las leyes naturales.

La satisfacción de nuestras necesidades individuales de sobre vivencia física son limitadas, dentro de una jerarquía natural, y existe toda probabilidad de lograrlas en proporción a nuestra dedicación, inteligencia y  diligencia, que puede traducirse en una vida sencilla o el logro de riqueza y poder, conforme los valores que rijan al individuo.

Desde el punto de vista espiritual, para satisfacernos no requerimos realizar ningún esfuerzo físico o erogación económica, las mismas corresponden a nuestros sentimientos y sensaciones, sobre las cuales sólo nosotros tenemos control.

Tenerlo todo sí que es posible, porque fui dotado de todo lo necesario para lograrlo, en la medida de mi esfuerzo y en función de lo que considero más conveniente para una vida confortable; siendo que mi satisfacción espiritual más que de lo que tengo, depende de lo que siento que no me hace falta.

 Asimismo, si tengo a Dios y amor en mi corazón, sigo las reglas de sana vida, amo y soy útil a mis semejantes, tengo todo lo que requiero espiritualmente.

¿Cómo lograrlo? Ese es nuestro trabajo.

Para obtener todo lo que requiero físicamente, vine dotado de un cuerpo que actúa como  el más sofisticado laboratorio ambulante, con un cerebro dotado de  miles de millones de células, que me permiten en segundos realizar lo que al más avanzado computador le ocuparía minutos u horas.

Satisfacer mis necesidades espirituales depende de mí mismo. Amo a quien, cuánto, cómo, donde y cuando lo deseo, porque tengo libre albedrío.

Si algo no puedo lograrlo, pudiera ser consecuencia de mis  auto limitaciones, derivadas de mi falta de confianza y fe en mis propias posibilidades.

Entonces, no crea en esas consejas negativas. Sí que se puede tenerlo todo, pero todo lo que es necesario y conveniente.

Lo importante es ser felices y es tan fácil, porque depende de lo que sentimos que disponemos, no de lo que carecemos. Si usted siente que puede tenerlo todo, seguramente lo tendrá. Lo contrario sería negativo y no le aportaría nada beneficioso.

La decisión es suya, nadie puede ayudarlo. Todo depende de usted,  tome su opción y… adelante.

Prçóxima Entrega: HACIA UNA SOCIEDAD SIN VALORES

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¿Existe un momento especial y único para realizar cada actividad, que es aleatorio o responde a reglas predeterminadas?

Nunca me he preocupado si es lo uno o lo otro. En mi criterio, si existe un momento oportuno para hacer cada cosa, aleatorio o no, no es precisamente su existencia lo que determine el resultado, sino el hecho de que se realice o no, lo cual no depende del momento sino de la decisión de quien deba materializarlo.

De nada sirve ese momento oportuno si no se identifica y se actúa. En muchos casos, pudiera ser que por la creencia de que existe un momento oportuno para cada cosa, se demoren las realizaciones o nunca se realicen esperando ese momento. Por cierto que, en tales casos, nunca se sabrá si hubo o no un momento oportuno para hacer, lo que nunca llegó a concretarse.

Desde las cosas más elementales como tomar un ómnibus, hasta las más trascendentales como la de escoger pareja, pueden ser de alguna manera afectadas por la consideración de que existe un momento oportuno para cada una de ellas; esto sin ninguna posibilidad de verificación, porque se quedará en el mundo de los supuestos, lo que hubiese sucedido si hubiéramos o no actuado en un determinado momento.

La conclusión anterior es afortunada, porque al restar importancia al aspecto oportunidad, que pudiera ser aleatorio, centra nuestro interés en la importancia de actuar conforme a nuestra propia conciencia; orientados por la razón e inteligencia heredadas de Dios, substituyendo el factor oportunidad por nuestra observación, experiencia y diligencia, que nada tienen de aleatorio sino que se mantienen bajo nuestro control.

Como convencido cristiano, no tengo dudas en cuanto a que lo que me corresponde en todas mis actuaciones es ser diligente, porque al final, la decisión sobre lo que propongo no es mía sino de Dios, quien guía mis pasos en la vía de lograr lo que me sea más beneficioso.

Por eso pienso que la mejor oportunidad es cuando hago las cosas; porque en todo momento, desde que abro los ojos al despertarme hasta que los cierro nuevamente para dormir, pido a mi Padre Celestial lucidez para tomar acertadas decisiones. Como estoy convencido que Él siempre me oye y guía, actúo en la medida y en el momento en que siento que debo hacerlo. Vale decir, lo que para mi equivale a eso que llaman «el momento oportuno».

Como quiera que lo que para uno pareciera oportuno para otro pudiera no serlo, lo que me indica que la supuesta oportunidad es relativa, prefiero olvidarme de que existe una oportunidad que sobreviene fuera de mi control, y bajo los parámetros expresados, simplemente creo mi propia oportunidad.

Es por lo cual cuando oro, no pido bienes ni beneficios especiales, sino que imploro recibir lucidez para tomar acertadas decisiones. Es lo único que necesito, lo demás queda de mi parte y trato de ser lo más diligente posible.

Próxima Entrega: LA RECOMPENSA.

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