Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘CARIDAD’ Category

«Escuchar a  un desventurado con amor y respeto, es el mayor acto de Caridad.»

CIELO III

La caridad es virtud innata en el hombre, porque corresponde a su esencia divina. No obstante, a medida que crece, la sociedad, inmersa en el temor y desconfianza, le crea mecanismos de defensa, que limitan su actuación generosa y disminuyen su capacidad para dar lo mejor de sí mismo.

Frente a ese panorama negativo, el individuo se siente inseguro y actúa en protección de sus intereses exclusivos, obviando el entorno grupal con lo cual se abstraerse de su obligación social, desperdiciando el disfrute del calor humano y los múltiples beneficios que aportar la relación interpersonal desprejuiciada con quienes conforman su propia especie, dentro de los cuales, quizás el mayor, sería vencer la soledad.

Como una constante en nuestra vida, en los peores momentos aparece una circunstancias, que hace menos dura la existencia en sí misma es compleja, pero que indefectiblemente debemos experimentar. Se trata de ese sentimiento que nos eleva por encima de nuestra propia originalidad, anteponiendo la parte espiritual a toda materialidad: LA CARIDAD

Ese sentimiento maravilloso, surge espontáneo y saca a flote lo mejor de nuestra personalidad, para ofrendarlo a nuestro hermano cuando requiere ayuda. Es ese pedacito de Dios que convive con nosotros y que, aunque físicamente no podemos detectarlo, es tan fuerte que disminuye a su más bajo nivel, esos mecanismos de defensa que por progresivo temor, fuimos desarrollando frente a nuestros hermanos humanos.

La caridad es una sola, pero tiene manifestaciones variadas que, aunque todas son elevadas, la más útil, hermosa y edificante, es aquella que se materializa con la ayuda a quienes se encuentran solos y necesitados de tranquilidad espiritual, porque la frustración, desesperación, perturbación o desorientación.

Escuchar con paciencia, respeto, comprensión y solidaridad a quien lo necesita, es acto más humano y provechoso que regalar comida, dinero o cualquier bien físico, porque para donar cosas materiales no se requieren capacidades especiales, pero para entender, especialmente los desventurados, se requiere espíritu elevado, nobleza de alma y corazón abierto.

Cuando se auxilia al necesitado con bienes económicos, su alcance y duración son limitados. En cambio, cuando se ofrenda el depurado sentimiento del amor al hermano desvalido, que conlleva comprensión, solidaridad y respeto, además de la intención y el acto, requiere la confianza del receptor en la buena intención e idoneidad de quien lo prodiga; y eso, realmente, es una condición difícil y especial.

Graves decisiones, situaciones indeseables y suicidios, habrían podido evitarse si esas desventuradas víctimas de la perturbación, falta de fe, incomprensión social, y en ocasiones por causa de su propio infierno interno, hubieran encontrado a tiempo alguien a quien confiar su problema, o simplemente en quien descargar esa frustración que obnubila y pesa tanto en el alma de las personas.

La palabra amiga y el corazón abierto para quienes sufren una desventura, son como gotas de rocío que refrescan el alma y restituyen la confianza en que, en cuanto tengamos confianza en Dios, todo problema o situación, sin ninguna excepción, siempre tendrá una solución posible.

Read Full Post »

¡GRACIAS PADRE CELESTIAL!

POR ESTE HOGAR, QUE HOY ME SIRVE DE ASILO Y DE RESCOLDO DE…  ESPERANZA.

PORQUE ME HAS DADO VALOR PARA NO DECAER EN MI ÀNIMO Y MI AMOR POR LA VIDA.

POR HABER PRESERVADO MI AMOR POR LA VIDA Y POR TODOS LOS SERES HUMANOS.

POR NO HABER PERMITIDO QUE CON LOS AÑOS DECAYERA MI ROMANTICISMO, QUE AÚN PERMANECE VIVO.

POR MI VOCACIÓN NATURAL PARA DISFRUTAR EL MARAVILLOSO MUNDO DE LAS COSAS SENCILLAS.

POR DARME EL VALOR DE PERDONAR A QUIENES NO SÓLO HACEN INSUFRIBLE MI BELLO PAÍS SINO QUE AUTODESTIERRAN A SUS HIJOS… BUENOS.

POR DARME MIS HIJOS, QUE MÁS INTELIGENTES QUE YO, PREVIERON LA NUBE NEGRA SOBRE SUS CABEZAS Y EMIGRARON… A TIEMPO.

POR HABERME PERMITIDO VIVIR TANTOS AÑOS, PARA PODER VER CRECER MIS HIJOS, NACER  MIS NIETOS Y… CAMBIAR AL MUNDO.

POR DARME ESA BELLA MUJER QUE UN DÍA SE CONVIRTIÓ EN MI ESPOSA, HOY ES MI NOVIA, MI AMANTE, MI COMPAÑERA DE VIAJE LARGO Y A VECES… MI MADRE.

POR EL COLOR DE  LAS FLORES DE ESTA HERMOSA CIUDAD, QUE HOY ME ACOGE EN SU SENO SIN PREGUNTARME DE DONDE VENGO.

POR ESE PÁJARO GRANDE Y RARO QUE VUELA FASTUOSO SOBRE EL RIO, PORQUE ME RECUERDA  QUE NUNCA NADIE PODRÁ QUITARME MI LIBERTAD,

POR ESTE CLIMA TAN PARECIDO AL DE MI PAÍS, QUE AL QUEMAR MI CARA ME RECUERDA QUE TODOS VIVIMOS EN UN MUNDO QUE ES DE… TODOS.

POR ESTAS MAÑANAS, CUANDO TODAVÍA ME DESPIERTA EL TRINO DE LOS PÁJAROS, PORQUE ESA MÚSICA ME LA LLEVARÉ AL CIELO.

POR HABERME DADO UN ALMA FUERTE, PERO SENSIBLE  Y SENTIMIMENTAL, PORQUE PUEDO LLORAR Y ESO ME HACE PARECERME A… LA LLUVIA.

POR ENSEÑARME EL AMOR, EL DOLOR, LA TRISTEZA, LA TERNURA, LA ALEGRÍA Y LA PIEDAD, PORQUE ME HACEN SENTIR EL DOLOR DE  MIS HERMANOS HUMANOS.

POR PERMITIRME NACER EN ESTA ÉPOCA TAN COMPLEJA, PORQUE AL VIVIR VARIOS MUNDOS, APRENDÍ QUE TODO TIEMPO ES BUENO PARA AMAR, COMENZAR Y… SERVIR.

POR HACERME SENSIBLE A LA MÚSICA, A LA POESÍA Y A LA PINTURA, PORQUE ME HAN ENSEÑADO LA IMPORTANCIA DE ALIMENTAR MI ESPÍRITU.

POR DARME LA POSIBILIDAD DE ESCRIBIR, PARA CONTAR AL MUNDO QUE SI TE ALOJAN EN SU ALMA, SIENTEN TU PRESENCIA EN EL VIENTO, EN LA CAÍDA DE LAS HOJAS, EN EL SUSURRO DEL VIENTO, EN EL RUIDO DE LAS FUENTES, EN LA MIRADA DE LOS ANCIANOS  Y EN  LA SONRISA DE LOS NIÑOS, LA FELICIDAD ESTÁ… A UN PASO.

POR HABERME HECHO VARÓN, PORQUE APRENDÍ LO RESPETABLE, ESTOICO,  MAGNÍFICO, INIGUALABLE, NOBLE, GENEROSO Y HERMOSO DE LAS MUJERES.

POR HABER PRESEVADO MI NIÑO INTERNO, PORQUE ESO ME PERMITE RESTARLE IMPORTANCIA AL DINERO Y AL LUJO; AMAR A  TODOS LOS PADRES DEL MUNDO Y… COMER A ESCONDIDAS MIS  CHOCOLATES.

GRACIAS PADRE POR HABERME DADO TAN BUEN APETITO PORQUE ESO ME PERMITE DELEITARME DE LOS MANJARES QUE PUSISTE SOBRE ESTA TIERRA PARA MI DISFRUTE, AMAR MÁS A MI ESPOSA Y PERMITIR QUE ME SEDUZCA VOLUPTUOSAMENTE LA MAGIA… DEL VINO.

FINALMENTE, GRACIAS PADRE POR HABERME POSIBILITADO CONOCER OTROS PAÍSES, CULTURAS Y GENTE DE TODO GÉNERO, PORQUE ESO HA AFIANZADO MI CONVICCIÓN DE QUE LOS SERES HUMANOS SON GENEROSOS, NOBLES Y AMISTODOS, LO CUAL PARA MI MAYOR FELICIDAD ME HA HECHO UN HOMBRE… UNIVERSAL.

Houston, TX., verano del Año de 2008, en una mañana cualquiera, pero llena de sol, de canto de pájaros, flores de cayenas y  paraísos con los colores más vivos que jamás he visto.

Read Full Post »

«Dame tu mano y seremos dos para vivir, luchar y… vencer.»

En 1969 era muy joven para entender lo importante de la comunicación para los seres humanos, pero en esa oportunidad viví lo doloroso de ese tipo de ignorancia. Estaba en proceso de divorcio, lo cual para quien considera a la familia como base de la sociedad organizada, era lamentable.

 Una tarde asistí a un café con la esperanza de encontrar alguien con quien conversar y hacer menos ingrata mi soledad. Cuando me proponía degustarlo, entró una dama como de mi edad con cara de preocupación, se sentó en la barra a unos tres asientos de donde me encontraba y pidió su café.

Como ambos estábamos solos y se notaba desolada,  intuí que podíamos hablar y de alguna manera, hacer menos dura nuestra carga emocional. Me senté a su lado y la saludé cariñosa, pero respetuosamente. Ella no me contestó sino que me miró con rabia, como ofendida, tomó su café y se retiró unos cuantos asientos.

Mi sorpresa ante esa reacción se convirtió en frustración e incomprensión del hecho, porque yo no estaba sugiriendo nada incorrecto, solamente quería hablar; necesitaba que otro de mis hermanos humanos me oyera, porque siempre he creído que es lo menos que nos debemos como individuos de la misma especie.

De ese incidente aprendí lo importante que, en algunas oportunidades, puede resultar para un ser humano conversar, ser escuchado.

Reflexionado sobre ese incidente deduzco que si la dama, quien como yo tenía graves problemas existenciales, socializaba conmigo, seguramente habríamos comentado nuestros problemas y descargado nuestras almas, con el mínimo resultado de hacernos amigos.

Es que mucha gente desestima lo importante que es para un ser humano ser tomado en cuenta, pero especialmente, ser escuchado.

Hay tanta gente sola, aislada de sus hermanos humanos por barreras físicamente inexistentes, quienes en silencio piden a gritos que alguien, no  importa quien sea, por favor los oiga; grandes dolores, tragedias personales y colectivas se habrían evitado si alguien hubiese oído con mínima atención, respeto y consideración, a personas en estado de desesperación.                                   

Vivimos con aprensiones, sospechas y reservas… injustificadas. Nacemos buenos y en nuestra alma continuamos siéndolo; la sociedad nos crea mecanismos de defensa que nos distancian, pero debemos luchar contra ellos. Fortalecernos recordando a Jesús: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»

 Escuchar a quienes tienen problemas, tristeza, depresión, o simplemente confunsión, es el acto más caritativo; porque regalar bienes físicos sólo lo hacen quienes disponen de ellos, sin requerir de una sensibilidad especial. Pero, para escuchar con respeto e interés los problemas o circunstancias de otras personas, se requiere de ese sentimiento maravilloso que mueve al mundo: Amor, que en estos casos deja de ser una conveniencia para convertirse en una obligación. 

Así que, por favor, preste atención a las personas,  independiente de si son propias o extrañas; a sus problemas, porque pudiera ser que ese momento de atención, que esos minutos de su tiempo, puedan evitar un dolor, aclarar una confusión, sembrar una esperanza  o evitar una desgracia. 

Read Full Post »

«EL RENCOR ENFERMA, EL PERDÒN ES SANADOR.»

Prometí a  una de mis lectoras, tratar sobre la situación que le afecta actualmente, ya que su pareja le abandonó por meses y ahora le solicita el regreso al hogar.

En asuntos tocantes al amor, el entorno, especialmente maravilloso, pero a veces doloroso que lo rodea, cada caso tiene sus propias particularidades y no es fácil  hablar de fórmulas o estrategias de aplicación general, pero sí de cómo debería ser la actuación, sino ideal, por lo menos razonablemente aceptable.

Cuando dos personas se unen en pareja es porque se aman, y ese amor que puede  disminuir o aumentar según el tratamiento que ambos le den, casi siempre nace y se mantiene con vocación de permanencia. Por tanto, más que una carrera de velocidad, mantenerlo es una labor de entusiasta dedicación, emoción, pasión, aceptación, respeto, sinceridad, comunicación sincera y… lealtad.

Sin embargo, en oportunidades en uno de los integrantes de la pareja la pasión decae, la comunicación se retrae, la sinceridad se hace evasiva y la lealtad sufre grietas. Es que la pareja nace por amor y no puede mantenerse sin el, cual se manifiesta por el respeto, la ternura, la consideración, la aceptación, la buena comunicación y… el sexo emocionante y pasional.

Entonces, cuando uno de los integrantes pierde el entusiasmo, se aburre, perturba, confunde, o simplemente siente que dejó de amar y abandona el hogar, pero luego entiende que cometió un grave error; que ama a la  persona abandonada, que su mundo es a su lado y regresa humildemente a confesar su culpa, pedir comprensión y perdón: ¿Cuál debería ser la actuación de la parte agraviada?

En principio, corresponderá a la muy personal interpretación de la esencia y fines de la pareja, así como de la concepción de lo que representa amar en su máxima expresión como lo es el dar, y su merecida respuesta de… lealtad.

En segundo término, va a depender del nivel del amor que aún perviva en la parte lesionada en sus sentimientos. Paradójicamente, cuando alguien falla en la pareja, normalmente el agraviado no considera el mucho tiempo y las diversas actuaciones en beneficio del amor de pareja que el agraviante hubiere realizado, sino que lo juzga  duramente por las actuaciones que produjeron el rompimiento.

Vale decir que, en esos momentos de dolor, el agredido no toma en consideración para nada las cosas buenas y la lealtad por años del agresor, sino que lo juzga implacable y duramente por su errónea actuación, obviando cualquier otra consideración, lo cual sin duda es injusto.

En la mayoría de los casos, lo que más hiere al agraviado es la falta de sinceridad del agraviante, quien bien pudo plantear el problema y en aras de su libre derecho a ser feliz, proponer una separación digna y no ofensiva en su desarrollo, como suele producirse en  la mayoría de los casos.

La actitud conveniente de la parte abandonada frente a la solicitud de perdón y regreso al hogar, la analizaremos en la próxima entrega.

Read Full Post »

f47.jpg

El amor, la comprensión y la aceptación son fundamentales durante la importante etapa del crecimiento y desde la más tierna edad de los niños, pero en la vida diaria son enfrentados por el «NO».No te sientes así, no grites, no digas eso, no hables duro, no silbes, no salgas, no brinques, no te rasques ahí, no te toques eso, no comas de esa manera, no camines así, no molestes, dije que NO, NO…NO…NO.

Nadie les explica suficientemente porque todo tiene que ser «NO». Simplemente, se les impone y ellos no saben como reclamar una respuesta razonada. Si continúan preguntado recibirán un nuevo y contundente «NO», aliñado con gestos o acciones, indicativas del «NO» definitivo: «CÁLLATE».

Ese incomprensible mundo del NO les genera temor, inseguridad y desconfianza en… todo. Su efecto inmediato de desconcierto baja su autoestima, golpeando su curiosidad natural como fuente de su aprendizaje. En tal estado emocional, con su autoestima en su peor nivel cabe preguntarse:

¿Cómo queda la necesaria motivación para estudiar y ser mejores, en un mundo donde todo es negativo? ¿Qué incentivo para aprender puede generar un padre o maestro severo, estricto y gruñón, a quien más que la felicidad importa el cumplimiento normativo?

Los padres y maestros deberían reflexionar seriamente sobre este asunto, considerando que ellos están obligados a entender a los niños y no esperar que éstos les entiendan. Son ellos quienes tienen mayor experiencia y conocimiento de la vida, por tanto les corresponde orientar más que imponer el aprendizaje.

La sinergia del desarrollo y su objetivo último de producir paz y felicidad, hace necesaria la revisión en la actitud de los padres y educadores, para adaptarla a un proceso de transmisión de conocimientos que se refleje en la sociedad como más efectivo.

Mucho de la rebeldía de los adolescentes, es la respuesta por sentirse acorralados frente a su curiosidad natural, que les lleva a experimentar para conocer, frente a adultos expertos en mantener como mecanismos de defensa su falta de amor, comprensión y hasta de compasión, con quienes sólo exigen lo que les corresponde: formación para la vida.

De alguna manera, siento que la educación tradicional desvió el camino al dar mayor importancia a paradigmas tradicionales y a la formalidad, olvidando que la formación no es para las aulas, sino para una vida que deberá hacerse fuera de ellas.

Por experiencia como padre de cinco hijos, formados en la educación positiva familiar que se nutre del diálogo respetuoso pero afable de doble vía; la libertad de inquirir y recibir oportuna y consecuente respuesta sin temor a reprimenda o sanción, dados los resultados hoy patentes en sus vidas familiares felices, me convencen de la efectividad de la educación integral positiva.

Tanto en el hogar como en los centros de formación educativa, la educación positiva pudiera hacer la diferencia entre quienes logran la felicidad, que son los menos, y aquellos que nunca llegan a alcanzarla plenamente, de los cuales está inundado este mundo que nos toca vivir.

Próxima Entrega: DISPERSIÓN MENTAL.

Read Full Post »

ayuda-iv.jpg «De buenas intenciones esta empedrado del camino del infierno», reza un adagio muy antiguo, sobre cuyo acierto o desacierto no emitiré criterio sobre su contenido, lo dejo a su libre albedrío, para lo cual aportaré algunas ideas.

Ciertamente, todos nacemos con tendencias y capacidades innatas. Pudiera ser una parte de la explicación de por qué algunas personas son mejores que otras, o se les facilita más realizar algunas actividades o mantener determinadas actitudes.

La observación cuidadosa del comportamiento humano respecto de algunos individuos, en oportunidades nos genera esta reflexión: «… si esta persona hiciera tal o cual cosa, seguramente sería un éxito.» Pero, si todo nos indica que sería exitoso en esa actividad o actitud… ¿Por qué no lo hace? En mi criterio, no se trata de que se sienta incapaz o desconozca su posibilidad, simplemente se trata de que no da el paso al acto.

Ese paso al acto, que en algunos casos pudiera beneficiar a la humanidad, como en aquel que tenga tendencias delictuales y no llegue a dar el paso para concretarlo y como consecuencia, no produce el daño. Por tanto, como la mayoría de las personas son buenas y generosas, su inacción evita que aporten beneficios al conglomerado humano.

Muchas personas con buenas ideas y proyectos maravillosos que tomaron de la Inteligencia Universal que habita en el Cosmos, se quedaron en eso: ideas y proyectos nunca realizados. También, muchos amores dejaron de materializarse y tantas personas murieron sin saber todo lo que fueron amadas y reconocidas, dejando profundo sentimiento de culpa en los sobrevivientes, precisamente porque éstos nunca llegaron a dar el paso al acto para manifestarlo.

El paso al acto, cuando se trata de ser generosos, amables, consecuentes, amorosos, solidarios y buenos, es más que una obligación moral …ética. No podemos conformarnos con desear el bien, sino que debemos concretarlo. Asimismo, no basta con amar en silencio, se requiere manifestarlo y demostrarlo, mientras más veces mejor.

No ayudar a nuestros semejantes no debe ser una opción válida, porque no hacerlo es casi como dañarlos. No es suficiente la concepción negativa de no hacer a los demás lo que no queremos que nos hagan, sino que debemos hacer por los demás lo que queremos que hagan por nosotros. En este asunto es obligante dar el paso al acto. Ese fue el compromiso que nos dejó Jesús, con su ejemplo de inagotable amor.

Como los buenos sobre la tierra somos mayoría, en todo momento debemos estar dispuestos a dar el paso al acto cuando se trate actuaciones positivas, cuales deben orientarse y concretarse en el beneficio de los demás.

Es que, no hacerlo sería perderse una de las oportunidades más excelsas para sentirse bien y parecernos un poco a nuestro maravilloso Padre Celestial.

Por eso debemos recordar, que una idea, un proyecto, un compromiso o una buena intención, para que surtan el efecto beneficioso, tienen que ser actualizados y/o materializados, lo cual no es posible si no damos el paso al acto que fuere necesario.

Próxima Entrega: FORMACIÓN POSITIVA.

Read Full Post »

A diario conocemos de padres que abandonan sus hijos; jóvenes casi niños que ejercen prostitución, roban, asesinan o mueren en enfrentamientos violentos; carreteras y puentes que se derrumban sin justificación técnica; una rampante corrupción administrativa y otros males que siembran dolor y destrucción.

¿De quien es la responsabilidad y quienes los afectados?

Lo somos todos; por acción u omisión, pero es una responsabilidad y efectos compartidos, que erróneamente estimamos lo son del Gobierno, dirigentes políticos, comunales, administradores o policías.

Pareciera que la visión de que «…a mí no me puede suceder eso» o «…ese no es mi problema» se constituyen en trinchera donde nos refugiamos viendo las cosas pasar, desde nuestra supuesta seguridad personal. En mucho, allí reside la fuente de tan graves daños, a veces mayores que cualquier enfermedad epidémica.

Frente a este panorama, nos corresponde asumir la responsabilidad individual, porque el daño será proporcional a la indiferencia, que nos hará cómplices. La criminología demuestra científicamente, que el más alto índice delincuencial y violencia a la sana convivencia, como la prostitución, robos, homicidios y trafico de drogas, se originan en niños desatendidos que hacen de su hogar la calle, frente a una sociedad conformista, con derechos que no exige y deberes que no hace cumplir.

Esa realidad no es nueva sino que ha crecido. La masificación, la competencia indiscriminada, el consumismo, la promoción a la riqueza fácil y poder desmesurado frente a los valores tradicionales de la honestidad, respeto por las personas, caridad, compasión y espiritualidad, horadan nuestra sensibilidad y solidaridad humanas, disminuyendo nuestra capacidad de protesta frente a Instituciones que, a su vez, ya no tienen capacidad de respuesta ante los problemas sociales.

Pero ese panorama sórdido no es irreversible. En cada uno de nosotros reside la solución para regresar a donde debemos estar: un mundo con recursos suficientes para todos que como una gran familia podríamos utilizar equitativamente.

Se requiere reencontrarnos como sociedad, asumiendo plenamente nuestra corresponsabilidad, porque nadie va a venir de otro planeta a ayudarnos, ni existen soluciones mágicas. No podemos esperar que sean los Gobiernos u Organizaciones sociales colectivas quienes arreglen el problema. Los males nos afectan a todos sin distinciones y por eso todos estamos obligados a su arreglo.

Se trata del padre y la madre ejerciendo su sagrada función, no sólo para mantener la especie, sino guiándolos hacia una vida útil y feliz; los niños y jóvenes estudiando bajo la guía de maestros honestos y calificados; los empresarios manteniendo las estructuras econòmico-financieras, en funciòn de los mejores intereses colectivos; y de los funcionarios públicos, asumiendo su condición de administradores del caudal colectivo y no dilapidadores de lo ajeno.

Necesitamos respetar los derechos y bienes de los demás como condición fundamental de convivencia. Requerimos meditar y pensar en las consecuencias de cada una de nuestra actuaciones, porque no estamos solos sino que integramos el conjunto social.

La solución amerita del cambio de actitud de las amas de casa, que son la estructura e indispensable de hijos y cónyuge, pero también como formadoras de ciudadanos; de los profesionales ejerciendo su ministerio con suficiente ética, anteponiendo a sus pretensiones económicas la salud, libertad o interés de sus patrocinados; los trabajadores, conscientes de que más allá de su salario, el suministro de los bienes y servicios indispensables, depende de su eficiencia; y los dirigentes religiosos, enseñando con sinceridad el mensaje de Dios de amar al prójimo como a sí mismo.

Un solo árbol no hace montaña, pero muchos sí. Somos millones, tenemos inteligencia y decisión suficientes para enderezar el barco. No es tan difícil, depende de un cambio de esquema mental y aumento de la sensibilidad y solidaridad humanas.

¿Qué esperamos para comenzar? Hay millones de niños, ancianos, enfermos y un ambiente a punto del colapso que ameritan esa urgente revisiòn.

Los invito a pensar, a meditar sobre las consecuencias y… actuar.

Próxima Entrega: ¿CUAL ES MI MI PARTE DE LA TORTA?

Read Full Post »

Compromiso es un vocablo que nos acompaña durante toda la vida y que, en nuestra relación con Dios y nuestros hermanos humanos, tiene un significado trascendente. Nacemos sobre la base de un  compromiso: Amar al prójimo como a sí mismo…»

Jesús, que fue esencialmente un reformador, nos ofreció la recompensa, complementando el compromiso: «Busca el reino de Dios y su justicia y todo lo demás te será dado por añadidura.» A través del tiempo, quienes interpretan la importancia de ese compromiso y lo cumplen,  logran la plenitud de su vida físico-espiritual: su felicidad.

Toda nuestra vida es un compromiso. El de amar, con el cual nacemos, nos obliga a amarnos  como hijos de Dios; amar a nuestros semejantes y no a una parte o categoría de ellos, porque Jesús no estableció jerarquías sino que  incluyó a todos en el compromiso de amar;  y para evitar cualquier disquisición, sentenció:«Ama a quienes os odian y os maldicen.»

Si cumplimos el compromiso de amar de la forma como Jesús lo enseñó, nos hacemos acreedores a la recompensa: «Todo lo demás nos será dado por añadidura.»

Mucho de la infelicidad humana se origina en la equivocada jerarquización de la materialización del compromiso de amar. Tal certeza me lleva a compartir las siguientes reflexiones:

¿No es normal que nos amen quienes nos trajeron al mundo  y nuestros hermanos consanguíneos, quienes nos vieron nacer, crecimos a su lado y compartimos todas sus vivencias?

Pero…¿No es acaso extraordinario que nos amen quienes sin mantener vínculos consanguíneos, comparten diariamente nuestra vida, como nuestra pareja  y/o algunos leales amigos?

Pienso que las personas del segundo grupo, por amarnos espontáneamente y sin ninguna  vinculación natural, si se pudiera categorizar el amor, serían los merecedores del de mayor entidad.

Si cumplimos el compromiso,  amamos a las personas y les procuramos felicidad. Pero como no todos están orientados a aceptarlo, parte del compromiso es ayudarles a encontrar el camino.

La forma más efectiva de orientar es mediante el amor. Si amas a tus hermanos en Dios y  no solamente a tu pareja, hijos y amigos, entonces estás dando cumplimiento al principio del compromiso.

El compromiso tiene una entidad muy amplia: amar conlleva lealtad, aceptación, reconocimiento, caridad y comprensión; sentimientos que van de la mano del respeto y el perdón  con  olvido. El canal por el cual se expresan estos elevados conceptos, lo es una buena comunicación, para lo cual es fundamental la humildad, la sencillez y la preocupación permanente por los asuntos de los demás.

Estamos comprometidos con quienes amamos, no sólo a darle amor físico sino a solidarizarnos integralmente su vida, sentimientos, preocupaciones, temores y momentos de bajo impacto emocional.

En mi caso, con mi esposa  mi compromiso no es sólamente recostarla contra mi pecho, sino fhacer parte del latido de su corazón; no es servirla, es servirnos mutuamente; no es apoyarla únicamente sino apoyarnos mutuamente; no es realizar el acto sexual, es hacer el amor fusionando cuerpo y espíritu; no es hablarle de fantasía y magia, es vivirlas con ella.

Para mí, que vivo pleno de felicidad, que bendigo todos los días el tesoro de mi vida y la extraordinaria experiencia de convivir con otros seres humanos, ese compromiso lo he extendido espontáneamente, a contarles lo importante de meditar sobre estos temas que, aunque parecieran obvios, no lo son tanto, por lo cual ameritan de reflexión y análisis, como este que aquí planteo para su sana discusión.

Si todos los seres humanos tuviésemos plena conciencia del compromiso de amor, vivirìamos como una sola comunidad, con el pensamiento unitario de que somos un todo con Dios.  Al desterrar algunos sentimientos como el odio, egoísmo, envidia, deslealtad, insensibilidad, individualidad e indiferencia afectiva, evitaríamos los conflictos que han convertido, unos seres que vinimos al mundo para amar y ser felices, en desventurados errabundos, hollando desesperadamente en busca de situaciones extraordinarias que nos produzcan, de lo que disponemos porque nació y convive con nosotros: la felicidad.

Próxima Entrega: LA DIETA IDEAL

Read Full Post »

« Newer Posts