Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘ADULTOS FELICES’ Category

«EL AMOR NO CONOCE LA PACIENCIA, LA RESIGNACION NI LA RENUNCIA»

700Atendiendo a la inquietud de una consecuente lectora de este Blog sobre si en una pareja se puede engañar al corazón, debo comentar que en artículos anteriores determinamos que el amor físico-espiritual no muere, sino que cuando le falta la alimentación adecuada disminuye, hasta ponerse como en estado de hibernación, para revivir cuando vuelva a recibirla, pero no muere.

No obstante, existen quienes debido a factores de formación familiar, religiosa, temor a la condena social u otra conveniencia cualquiera, desestimando el amor como base fundamental sobre la cual se constituye una pareja, encierran un amor verdadero hacia una persona determinada entre las rejas de sus sentimientos, mientras hacen pareja con otra con la esperanza de que el recuerdo de ese amor no logrado, les de suficiente fuerza para sustituir el amor por la costumbre, constituye un grave error porque amor y costumbre pudieran en algunos casos parecerse, pero son sentimientos completamente diferentes.

El amor entre dos personas que se aman no conoce la paciencia, la resignación ni la renuncia; es un sentimiento de urgencia de acercamiento, de pasión, de dar, de recibir, de compartirlo… todo; es idilio, sueño y… magia.

Idealizando al corazón como el emisor y receptáculo del amor, pienso que no debemos engañarlo. Tratar de mentirle es jugarse a sí mismo una mala pasada. Por eso si alguien hace pareja con quien no le llena integralmente ese sentimiento arrobador que es el amor, pudiera ser que mantenga esa relación, pero nunca experimentará ese sentimiento emocionante, mágico, de color y música inidentificables, que te sumerge en un viaje casi etéreo, de explosión de sensaciones sin tiempo ni espacio definido, donde todo lo das sin dejar nada para ti y de donde no quisieras regresar… nunca.

Es que el sentimiento de amar a una persona es tan dinámico y tiene tanta fuerza que no podemos contenerlo, porque sería contrariar nuestra naturaleza. Tratar de sustituirlo por algo parecido, de alguna manera, sería como traicionarnos a nosotros mismos. Pero en el caso de la pareja, sería un acto premeditado de deslealtad que limitaría el disfrute integral de una relación tan hermosa, que precisamente por la entidad de su grandeza, eternizamos mediante la descendencia.

No obstante, en algunos casos, por razones insuperables, alguien pudiere perder el amor de la persona amada, y dejando atrás los recuerdos siga adelante en busca de su felicidad. Esas personas muy valientes no engañan su corazón, sino que como el amor siempre está vivo, hacen uso de su derecho a ser felices y logran encontrar en el camino, ese alimento que lo revive: respeto, ternura, comprensión, aceptación, solidaridad, buena comunicación, lealtad y sensualidad.

Creo que como hijos de Dios tenemos derechos inalienables y dentro de ellos, de manera especial, el de amar y ser amados por quien con plena libertad de elección lo decidamos, y en defensa de ello estamos obligados a luchar porque ello nos permite realizarnos física y espiritualmente.

Read Full Post »

voyage-vienne-paris_intro1 «DEBEMOS DARNOS LA OPORTUNIDAD DE EQUIVOCARNOS»

Individualmente todos andamos por un mismo camino, para unos largo y accidentado que los hace taciturnos y tristes; pero para otros es divertido, agradable y emocionante, que los convierte en  alegres y felices.

¿Qué diferencia unos de otros? La forma de ver la vida y las cosas; su actitud para recibir, asumir y enfrentar sus circunstancias personales cotidianas.

Los primeros, permanentemente contabilizan sus carencias, ilusiones y sueños no alcanzados; los segundos cuentan sus bendiciones, restando importancia a sus insuficiencias; se ilusionan con las cosas bellas que ofrece la vida y disfrutan intentando lograr sus sueños.

En lo tocante a lograr una pareja, tan importante para nuestra realización material-espiritual, me corresponde observar que, independiente de cuantas veces lo hayamos intentado, siempre en la vía hay alguien que viene con nuestras mismas ambiciones, sueños y esperanzas.

Ese alguien, al igual que nosotros, no ha definido una forma corporal ideal, raza o posición social, sino que antepone a estos factores, los valores fundamentales de amor, respeto, consideración, aceptación, solidaridad, lealtad y deseos de compartir integralmente… todo.

Amar la vida, derrochar buen humor y sentirnos optimistas como especiales hijos de Dios, nos presenta vitales, entusiastas y agradables; convirtiéndonos en paraje bello y sombreado, agradable para la contemplación y el reposo, donde ese alguien que esperamos no puede abstraerse de hacer un stop en el camino, para aceptar la invitación a compartir el descanso a sus cansados pies y el reposo a su alma.

Sólo se requiere jugarle a la vida abriendo el corazón y la mente; bajar los mecanismos de defensa; disponernos a dar más de lo que recibamos; aceptar a las personas como son para ser también aceptados; sembrar para luego cosechar; arriesgar a equivocarnos; pero por sobre todo: amar sinceramente, sin temor, sin reservas.

¿Qué podemos equivocarnos?

Claro que podemos equivocarnos, pero debemos insistir y correr el riesgo tantas veces cuantas fuere necesario. Al fin y al cabo, por el camino vienen y van muchas personas que coinciden con nosotros en sentimientos y ambiciones; tropezaremos con una, se producirá el contacto mágico, la luz se hará más clara, y la noche más hermosa; escucharemos las campanas del viento, sentiremos aromas de flores desconocidas, la luna nos guiñará su ojo de estrella, y como por arte de magia, llegarà o  renacerá el amor y ya nunca más estaremos… solos.

Read Full Post »

«SI TE EQUIVOCAS ASÚMELO Y ACTÚA, PERO NO ATORMENTES A TU PAREJA»

pareja-en-la-playaHace más de 6O  años, Dale Carnegie predicaba e ilustraba con múltiples ejemplos: «La mejor forma de cavarse una tumba matrimonial lo más rápidamente posible, es regañando.»

Actualmente, con matrimonios de un promedio de vida de dos años, esa máxima adquiere más vigencia que nunca. Carnegie englobó en el vocablo «regaño» el mal humor, la discusión, contradicción, desconsideración y… celos.

Luego de escuchar las quejas de muchas parejas, con relación a sus fracasados matrimonios, deduje que la mayoría de ellas estuvieron inmersas en ese perfil que él denominó «parejas regañonas».

Es que los integrantes de parejas, desean compartir su vida con alguien amoroso, tierno, solidario, comprensivo; que les acepte como son, genere seguridad, apoyo, confianza, y que disponga de buen humor, para disfrutar una vida más agradable que permaneciendo solteros.

Pero si la persona escogida resulta gruñona, contradictoria, ruda, poco solidaria, sabiducha y celosa, convierte a corto plazo en un infierno lo que se ambicionó fuera un edén.

Nada más detestable que una pareja desconsiderada, que interrumpe a su par, la corrige, contradice y compite con ella en todo; pero, no obstante, pretende en la intimidad ser objeto de las mayores atenciones y delicatesses sexuales. Este tipo de personas suelen ser de lo más aburrido en la cama, al punto de convertir lo que debió ser emocionante, mágico, edificante y sincero, en un campeonato de hipocresía.

Nunca he entendido porque habiendo tantas personas solteras, suficientes para satisfacer los gustos más exigentes, y siendo tan fácil separarse o divorciarse, alguien produzca una unión de pareja y la mantenga, si no satisface sus reales necesidades integrales de convivencia feliz.

No tienen idea estas personas de todo el bien que se harían a sí mismos y a sus desventuradas parejas, agarrando sus bártulos y desapareciendo del panorama. Sin duda, abrirían para ellos y su consorte, la posibilidad de encontrar alguien que comparta su forma de ver la vida y las cosas.

Sé que en el camino de la vida de todo ser humano, en sentido contrario, siempre viene alguien con sus mismos sueños, ambiciones, forma de pensar y deseando encontrar su media naranja; pero si cargamos con un pesado bacalao, difícil resulta que se produzca el encuentro.

Por eso aconsejo que, si te equivocaste en la elección de tu pareja o dejas de amarla, en vez de regañar, amargándole la vida, comunícaselo con sinceridad, respeto y honestidad. Ella te lo agradecerá, y pudiera ser que seas tan sortario que ella esté pensando lo mismo; pero si no fuera así, por lo menos le demuestras tu respeto, te liberas y le das la oportunidad de pensar en como manejar su futuro.

Por experiencia se que el nivel de las relaciones de los ex parejas, dependerá de cómo se haya propuesto y desarrollado el rompimiento. Al menos cuando quedan hijos, la buena relación entre ellos suele ser su mejor regalo, porque, independiente de que no vivan juntos, les permitirá disfrutar del progenitor que no vive con ellos, sin sobresaltos o tener que ocultarlo.

Read Full Post »

«EL AMOR  FISICO-ESPIRITUAL SOLO SE MANTIENE ENTRE SERES  VIVOS»

Para stn_lirio018_jpgatisfacer una lectora viuda, quien se siente atraída por un caballero y está perturbada con sentimientos de culpa, debido a sus convicciones religiosas y por el equivocado criterio de que sus hijos pudieran no entender su amor por alguien diferente a su padre fallecido, debo tocar el tema de la viudez, para algunas personas, especialmente sensible.

En principio, independiente de la religión o credo, el amor y el amar no tienen nada que ver con la muerte, sino con la vida. Jesús solía comentar: «Dejad que los muertos entierren a sus muertos… mi padre es un Dios de vida, no de muerte.»

De otra parte, los hijos harán su propia vida y nada podrán hacer para llenar algunos vacíos que dejó el fallecido en el cónyuge supérstite, por tanto no son una justificación válida para evitar una nueva relación amorosa.

Por nuestra naturaleza físico-espiritual, el amor de pareja sólo puede mantenerse entre personas vivas, por lo cual para materializarse requiere indispensablemente tal condición en ambos. Consecuencialmente, la muerte desconecta la simbiosis físico-espiritual y desaparece el vínculo.

Más allá del consecuente dolor de perder al ser amado, se trata de una situación fáctica que debe ser aceptada, asumida y puesta bajo control, de tal modo que no afecte de forma perniciosa a quien continúa con vida.

El superviviente debe tratar el evento como algo a lo cual todos estamos expuestos, siendo que sólo le quedan dos opciones: la primera, tomarlo positivamente, como una oportunidad para una nueva etapa de su vida, abriendo su corazón y mente a las múltiples oportunidades de amar y ser amado que se le continúa ofreciendo; la segunda, embarcarse en ese mundo gris de nostalgia y melancolía, que distorsiona la realidad, aferrándose a una ficción de lo que pudo haber sido, que le aleja del mundo donde vive, que por ser real debe enfrentar todos los días… sola

Quienes toman la primera opción suelen ser personas agradables, alegres y optimistas; quizás, porque en su ser íntimo, anida el convencimiento de que amaron intensamente, con fidelidad y lealtad; y son capaces de amar de la misma forma nuevamente y… por siempre.

Aquellas personas que acogen la segunda opción, se dedican a visitar el cementerio, repetir las anécdotas mejoradas de lo que nunca fue, comparar eventos y actuaciones que únicamente existen en su mente; suelen aparentar más años de los que tienen, se sienten afectadas y en pecado con cualquier lisonja o intento de seducción, en vez de abrir su corazón y su alma a ese mundo bello y lleno de oportunidades de todos los días, y por supuesto, consumen sus años en ese mundo nebuloso de recuerdos fabricados, siendo que, casi siempre terminan aferradas a sus recuerdos pero… inmensamente solas.

Dios es dueño de vida y muerte, por tanto decide quien vive y quien no. Dejemos que Él haga su papel y nosotros el nuestro, cual no es otro que agradecer esta maravillosa vida y tratar de ser, dentro de lo posible…. muy felices.

Read Full Post »


«MIS OJOS FISICOS OBSERVAN EL DIA, MI ALMA NO TIENE DIMENSIÒN DE TIEMPO»

l1010088Mi alma, que es eterna, no envejece ni se hace obsoleta.

Revisé algunas de mis fotografías más queridas, precisamente de la noche que conocí a mi esposa, me llené de gratísima evocación. Abrí los de mi alma, que me ubicaron en ese ambiente especial y mágico, donde se definió la parte más bella y edificante de mi vida.

Esa regresión de cuarenta años refrescó mis más íntimos sentimientos, al pasearme por la imagen imborrable de esas personas; un ambiente que volví a sentir en su detalles, y algunas frases inolvidables que, de alguna manera, fueron premonitorias de ese futuro maravilloso, que ambos constituimos en un presente… permanente.

Como rechazo la nostalgia, di rienda suelta a mi recreación visual interna para vivir otra vez en ese mundo virtual del recuerdo feliz, esas emociones que los años no han podido envejecer y que los ojos físicos, ocupados en la vida diaria, no pueden detectar ni permitirme disfrutar.

Me vi hilvanando con hilos color de fantasía nuestros sueños, que luego, con mucho amor, optimismo, fe, comprensión y aceptación, hicimos realidad.

Sentí en mi cara interior, el frío cálido de una noche de verano; la mano suavemente firme de quien desde entonces tomó la mía para hacer de las dos una sola; las voces inaudibles del futuro que sólo oye nuestro espíritu diciendo… ven; y esa emoción especial e indefinible de atracción-sorpresa, atemorizante pero prometedora, únicamente descifrable por los enamorados.

Esa visión arrobadora, de vida y de tiempo, sólo puedo experimentarla con esos ojos mágicos, invisibles pero presentes de mi alma, que Dios me regaló, precisamente, para que no perdiera nunca la visión interna de mí mismo, que no envejece ni pierde el sentido de eternidad, cual es lo que me hace amar mi vida física, que es temporal pero real, emocionante y que estoy obligado a vivir intensamente, con deleite, con fruición con sentido inmutable de… presente.

Si abriésemos a menudo nuestros ojos del alma, nos amaríamos más; veríamos mejor la perspectiva real de una vida que es mucho mejor de lo que, algunas veces, nosotros mismos nos la hacemos; y especialmente, reconoceríamos todo lo maravilloso que es contar, todos los días, con la compañía de nuestros insustituibles hermanos… humanos.

¡FELIZ AÑO 2009!

Read Full Post »


«Unicamente yo, en mi fuero interno, decido el color y el sabor de mis circunstancias.»

aurora-borealis-northern-lights-alaska_th

Uno de los mayores inconvenientes para ser felices, es la creencia errada de que vendrá un día especial, con algún evento también especial que decidirá la felicidad.

Craso error, todos los días son iguales: veinticuatro horas; sale el sol, se vuelve a poner y al otro día sale para volverse a poner nuevamente. El viento sopla o está tranquilo y la temperatura varía, sin que podamos controlarlo; nos acostamos, nos levantamos, comemos, trabajamos, estudiamos, reímos, lloramos, cantamos, reñimos o hacemos el amor, agradecemos o ignoramos nuestras bendiciones, continuamos viviendo o morimos. No existen por sí mismos días especiales ni eventos especiales porque la especialidad no viene con ellos, sino que se la asignamos nosotros, de acuerdo a nuestra forma de ver la vida y las cosas, con nuestro sentir, que no es otra cosa que la aplicación de nuestro estado de ánimo.

Nosotros asignamos la trascendencia a los eventos diarios. Por tanto, nosotros decidimos si hacemos unos días diferentes de los otros. Una misma circunstancia vista por dos personas diferentes puede hacer a uno feliz y al otro infeliz, porque depende de su ideología, de su óptica de la vida.

Para quien desea intensamente un hijo, su nacimiento pudiera ser el evento más feliz. En cambio, para quien tiene una familia grande y situación económica deficiente, la llegada de un hijo no planificado ni deseado, puede representar una situación problemática y desagradable.

Una tarde plácida y crepuscular o una hermosa melodía, pueden ser bellas y arrobadoras para uno y hacerlo feliz, pero para otro podría ser nostálgico y evocador de situaciones tristes vividas, haciéndolo infeliz. Es que somos diferentes, particulares e individuales, con identidad muy personal. Una palabra, un gesto, una actitud cualquiera hacia otro ser humano, puede ser recibida o percibida con sentimiento contrario al deseado por quien la genera. Asimismo, nosotros mismos, pudiéramos reaccionar diferente frente al mismo evento, con o las mismas condiciones, pero en diferente tiempo.

Así hemos sido y seguiremos siendo por siempre los humanos: imperfectos pero perfectibles; diversos pero gregarios; con tendencia natural al amor, la bondad, la solidaridad, el confort y la buena vida. Pero esas tendencias tenemos que desarrollarlas. Nos corresponde ponerlas en función del logro de nuestra felicidad personal. Es algo que disponemos nosotros y nadie más, porque corresponde a nuestro libre albedrío. Nosotros decidimos si la tarde o la música es alegre o triste; nosotros decidimos si disfrutamos del color de una rosa, el canto de un pájaro, la sonrisa de un niño, o los ignoramos.

No hay nada más que hacer. Es así de simple: somos nosotros y nadie más, quienes resolvemos hacer los días buenos, mejores, peores o especiales. La vida deja la pelota en nuestro campo, a nosotros nos toca decidir que hacemos con ella.

Read Full Post »

 «CUALQUIER EDAD ES BUENA PARA  VIVIR FELICES»

2682_1181929285300331

Accidentalmente presencié una discusión entre personas de diferente edad, en la cual, como era lo usual, cada cual trataba de demostrar las ventajas de su edad, sin que pudieran ponerse de acuerdo unánime y pacíficamente,  ya que unos soportaban su criterio en que lo más importante era la cantidad de años vividos o a vivir, y los otros que lo trascendente no era el número de años vividos, sino la calidad de vida que se disfrutara.

Esta discusión, trascendente para unos y menos importante para otros, me generó una reflexión que deseo compartir con ustedes; quizás porque con más de seis décadas de vida en todas sus etapas feliz, pudiera ser que en algo pueda contribuir  a encontrar en cada una de ellas,  un venero de momentos agradables que generen vocación para insistir en lograr una  felicidad que como hijos de Dios, a todos nos corresponde.

En mi caso particular,  aprecio las dos cosas: la mayor cantidad de años posibles de lograr y un nivel de vida óptimo

por que manejo el criterio de que las dos cosas pueden coexistir en nuestra existencia. Siento, y lo he comprobado personalmente, que fue a vivir una larga y feliz vida para lo cual fuimos traídos a este mundo. Quien no lo logra, será debido a su actitud, pero no a que no haya sido dotado o no existan  en este mundo las condiciones necesarias.

Cuando departo con mis nietos, observo su curiosidad,  percibo su inocencia y los miro disfrutar de casi todo lo que hacen, no dudo que es la niñez una edad en la cual se es feliz.

En cada dúo de jóvenes enamorados en los parques o en los campus de las universidades, radiantes de amor, fantasía,  magia y sueños, observo una edad en la cual la felicidad puede sembrar sus raíces.

En las parejas consolidadas que viven su real adultez, haciendo bellos hogares donde los esposos, los padres y los hijos comparten a diario el pan, la solidaridad y el amor, no hay duda que se está en una edad de lucha, emoción, pasión, satisfacción, regocijo y felicidad.

El rostro, la bondad, y especialmente la mirada pacífica y sosegada de las personas de la tercera edad, que vienen ya de regreso y han visto la espalda de las cosas, sonriendo pacientes y comprensivos frente al niño, al joven o adulto, por  experiencia propia puedo asegurarles que es una de las edades más bellas: se ha vivido emociones y se experimenta nuevas ¿Qué más podría pedírsele a la vida?

Está en nosotros hacer de cada edad una fuente de regocijo, de fe, de entusiasmo, de reto por lograr felicidad en cada una de sus etapas. Para ayudarnos tenemos a Dios que siempre nos acompaña; el libre albedrío para hacer lo que nos plazca; nuestro estado de ánimo para darle el color y sabor que convenga a nuestras circunstancias. Todo lo demás es diligencia, un poco de magia y un toquecito de… locura.

Próxima Entrega: EL FUTURO ESTA AQUI.

Read Full Post »

« Newer Posts