Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘UTILIDAD Y FELICIDAD’ Category

GRACIAS… PADRE

SIN MI FE EN DIOS ESTOY COMPLETAMENTE SOLO

IMAGEN DE DIOS  V 

En esta noche tranquila y excepcionalmente fresca, como… decembrina, bajo el manto clarísimo de un paisaje de estrellas, escuchando en mi alma el ruido del silencio que es largo e indefinible, siento la necesidad de dar GRACIAS: MUCHAS… MUCHISIMAS GRACIAS.

Sí, en este mundo lleno de contradicciones que despierta sentimientos de  todo género; donde los hombres parece que nos empeñáramos en complicarnos una vida, que es agradable, fácil y sencilla, siento que debo dar gracias por tantas bendiciones recibidas.

Es que no hay un momento del día o de la noche, en mi casa o fuera de ella, que no sienta en mi camino, la influencia de esa fuerza poderosa y universal que se llama Dios; siempre guiando mis pasos y los de las personas que amo.

Necesito dar gracias por mi vida y por la de mi familia, que son una parte de mí; por mis amigos, que aumentan mi felicidad diaria; por la de mis adversarios, que mantienen vivos mis mecanismos de defensa; por la de tantos pobres, que mantienen activa mi generosidad y me enseñan sobre lo importante de la humildad; por la de los muy ricos, que me muestran su gran soledad y… pobreza espiritual; por la de los creyentes y justos, que me muestran su paz y me ayudan a aumentar mi fe; por la de los descreídos, que no pueden ocultar su permanente angustia, inseguridad y temor, lo que me destaca el gran tesoro de que dispongo.

Pero también debo dar gracias por el sol, que hace las flores más hermosas, y el agua que las mantiene vivas; por el vuelo de los pájaros, que me señalan el valor de la libertad, y por las notas de sus cantos que me regalan alegría; por la hormiga que paciente recorre kilómetros con su comida a cuestas para poder sobrevivir, porque me enseña lo suave  que es mi trabajo y lo fácil que es mi vida.

Tengo que dar Gracias a Dios por ser  un pedacito de esta tierra amada, que se llama Venezuela; por quererla casi de manera enfermiza y poder estar aquí con amor y deseos de ser útil,  hoy y… siempre.

Sí, gracias Padre Celestial, porque me has permitido sentir estas… verdades, que me elevan sobre mi propia naturaleza física y me hacen sentir que cada día, mes o año que transcurro sobre esta tierra, que es mi hogar, son una nueva bendición.

Read Full Post »

ESENCIA DE LA FELICIDAD

essence-happiness

 En todos los tiempos -por ser la mayor  ambición del ser humano- se ha escrito y especulado sobre la felicidad con diferentes criterios y disímiles formas,  pero con la tendencia equivocada de  considerar que sólo se materializa en pocos casos  u ocasiones en la vida, por considerar  que la produce un evento extraordinario o especial. Estoy en desacuerdo con tales estimaciones, ya que, en mi personal concepto, la felicidad no tiene nada de extraordinario ni especial, porque dada mi  experiencia de vida feliz, sé que la felicidad más duradera no es más que la suma de situaciones sencillas que nos hacen la vida más grata, pero no un evento especial por sí mismo, extraordinario.

Ser felices o no, es opción que sólo nosotros mismos en nuestro fuero interno podemos decidir; dándole el color y sabor deseados a situaciones sencillas y cotidianas, sin que ninguna de ellas tenga por qué ser especial o extraordinaria. Aseguro que así como nadie puede hacernos felices si nosotros no lo aceptamos, tampoco es fácil que nos puedan hacer infelices, si la trascendencia de los eventos que nos acontezcan se la damos nosotros, sin permitir influencias externas.

Si consideramos que cualquier situación que nos sobrevenga, su mayor entidad de afectación  será aquella que nosotros mismos le otorguemos, y no la que represente en sí misma como una generalidad, siempre estará en nuestras manos hacerla mejor o peor; esto es,  abonarla o restarla a nuestra felicidad. Es que disponemos del calibrador permanente de todo acontecimiento sobrevenido: nuestro milagroso estado de ánimo, que nos posibilita mirar el devenir de todo acontecimiento del color que nos apetezca.

Así como verdad y sinceridad caminan juntas, con Dios y  amor tomados de la mano haciéndonos compañía en este largo y venturoso camino de la vida, felicidad e infelicidad son vecinas, escasamente separadas por la visión que de ellas tenga nuestra alma; porque somos nosotros quienes decidimos la positividad o negatividad de cada situación o circunstancia que nos afecte. Es por lo cual, el único valor cierto y real que tienen los actos o las cosas, en función de nuestras felicidad, será aquel que nosotros libremente le demos;  y eso, ciertamente, es un privilegio único de los seres humanos. Pienso que la felicidad no es algo que cae del cielo, sino que producimos en la interacción diaria con nuestros semejantes, porque depende de nosotros y no de ningún acontecimiento en particular.

Read Full Post »

LA ENFERMEDAD Y EL ESPIRITU (TERCERA ENTREGA)

                            AYUDATE  Y  YO  TE  AYUDARÉ

Frente al multimillonario negocio que ha resultado para laboratorios y “especialistas” los más de mil tipos de cáncer (Existentes especialmente en sus mentes),  diariamente divulgados y que inciden en contra de nuestra economía y salud, algo tenemos que hacer para protegernos.

Desde mi óptica, nada comprometida con intereses económicos ni científicos, pero profundamente humana y elementalmente práctica, dos son las armas más efectivas a nuestro alcance: en primer lugar, nuestra fe en el poder que Dios nos comparte en cada segundo de nuestra existencia; y en segundo término, una alimentación balanceada y menos acidificante de nuestro cuerpo, cual es el terreno abonado para la mayoría de las enfermedades,  conforme a la opinión del Dr. Otto Heinrich Warburg (1883-1970), Premio Nobel 1931 por su tesis «La causa primaria y la prevención del cáncer», quien atribuía esta enfermedad a una “…alimentación antifisiológica y un estilo de vida antifisiológico…”. Este científico de la salud relacionaba la “Alimentación  Antifisiológica”, a la dieta basada en alimentos acidificantes y sedentarismo. Sobre esta base él determino que “Los tejidos cancerosos son tejidos ácidos, mientras que los sanos son tejidos alcalinos.»

 De tal manera, en primera instancia nuestro fortalecimiento espiritual nos protegerá de muchas enfermedades, en la medida en que no tengamos duda de que:

-Somos la obra más acabada y perfecta de Dios y por tanto nada debemos temer;

-Como hechura de Dios, lo normal es la salud,  la enfermedad es la excepción;

-Tenemos capacidad para vencer cualquier padecimiento, porque nuestro cuerpo  se renueva permanentemente;

-Nuestro cuerpo sigue las órdenes de la mente que se conecta con el espíritu y este con Dios, quien nos transfiere su poder y podemos aplicarlo;

-Nada es más poderoso que Dios y Él está con nosotros y así será… siempre.

Para crear las condiciones para aplicar la efectividad de nuestra fe, estamos obligados a amar y por tanto cuidar de nuestro cuerpo físico, proporcionándole alimentos que fortalezcan el organismo mediante un metabolismo  fisiológicamente idóneo.

Así tendremos que, para tener una vida sana deberemos estudiar la abundante información tanto en Internet como en otras fuentes, de cuál es el valor nutritivo y curativo de las frutas y los otros vegetales, que tenemos a nuestro alcance; así como el nivel de utilización de fertilizantes e insecticidas en su producción, que pudieran afectar negativamente su consumo.

En segundo término, investigar los niveles de acidificación de las diferentes carnes y otros productos energéticos utilizados en la alimentación, especialmente el azúcar refinada. Asimismo, revisando sobre los conservantes utilizados en los productos enlatados y embotellados, así como su integración química para determinar su influencia en la salud.

Con toda esa información procesada y evaluada, estaremos en plena capacidad de consumir y utilizar aquello alimentos que nos permitan considerarnos sanos, fuertes y bellos, lo cual unido a nuestra espiritualidad nos hará menos vulnerables, y quizás inmunes a la mayoría de las enfermedades. Es esta la actitud que conozco en la gente sana y… feliz.

Read Full Post »

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Steven Paul Jobs, un chico como cualquier otro de San Francisco nacido en 1955, en principio para ser uno más del grupo de niños que, ni siquiera tuvo la suerte de ser criado por sus propios padres, pero él tenía una profunda diferencia con la mayoría: SOÑABA Y  CREIA EN SUS SUEÑOS.

No hablaré de su vida durante 56 años o su obra porque es demasiado conocida y en este momento todos los medios de comunicación social y divulgación global cuentan, con lujo de detalles, todos los pormenores de su excepcional historia desde su nacimiento hasta su muerte.

Trataré sobre lo importante  en que se constituye su vida para las nuevas generaciones, como prueba física y viviente de que, si somos diligentes, luchadores, positivos y consecuentes, los sueños pueden convertirse en realidad.

Este hombre, con alma de guerrero y espíritu de abeja, consciente de que los límites a sus ambiciones sólo él y nadie más podía imponerlos, se inició en las peores condiciones  en lo que él creía más importante para sí y para el mundo; hizo parte de su vida y logró con gran esfuerzo materializar uno tras otro todos sus sueños.

Sabemos que acumuló cientos de millones de dólares, pero eso no fue lo más importante. Lo relevante, lo trascendente fue el mensaje que dejó a la humanidad, demostrando que siempre es posible lograr las metas, si junto a los deseos ponemos los elementos de esfuerzo, intelectualidad, paciencia, optimismo y confianza, en que seremos capaces de lograrlo.

Steve demostró que en ese camino de la forma de  vida que escogemos, no tiene importancia tropezar y caer, si somos capaces de levantarnos, seguir adelante e insistir en nuestro cometido;  porque al superar la esquina, no importa cuando, él éxito espera.

Quienes le conocieron íntimamente, comentan que era hombre exigente pero alegre y edificador de su equipo humano, lo cual nos dice que vivió intensamente el camino de su vida, disfrutándolo a cada paso sin esperar a la meta, como condición  sine qua non para regocijarse.

Mi reconocimiento al hombre que supo ser, pero también a su extraordinario y vívido mensaje. El supo interpretar las palabras de Rudyard Kipling cuando aconsejaba: “Si puedes llenar los preciosos minutos, con sesenta segundos de combate bravío, tuya es la tierra y todos sus codiciados frutos y lo que más importa… serás hombre, hijo mío.”

Gloria a su recuerdo  y paz a sus restos.

Read Full Post »

INOCENCIA Y FELICIDAD

Read Full Post »

Todos tenemos en esta vida una pared personal, detrás de la cual escondemos, unos más que otros, sentimientos, inhibiciones, frustraciones, tristezas, dolores, ambiciones, sueños y… alegrías.

Yo también tengo mi pared; sólo que he separado mis sentimientos de la mejor manera posible, de tal forma que únicamente tengan trascendencia aquellos que sean positivos y me edifiquen,  a cualquiera de los seres que amo o a quienes me relaciono de cualquier manera.

No se trata de una pared física, porque tiene que ver con mi alma y mis sentimientos que son etéreos, y al no tener conformación material es un poco más difícil contener algunos de ellos, que a veces escapan e intentan crearme problemas; pero al final, yo los controlo.

Detrás de mi pared he aprendido a vivir tan feliz como cuando tengo que traspasar sus linderos; para lo cual, simplemente me regalo de forma permanente y continua la posibilidad de equivocarme y cometer errores; de tratar de entender a mis hermanos humanos, aceptarlos como son, reconocer sus bondades sin escudriñar sus debilidades o defectos, y festejar su diversidad. De alguna manera, esto es parte del obrar humano que todos tenemos que experimentar en procura de una vida mejor; y es, precisamente disfrutando en el camino de lograrlo, como aprovecho esas múltiples experiencias que me enriquecen, inmersas en el maravilloso mundo de las cosas sencillas.

Por mucho tiempo sólo me sentía a salvo detrás de mi pared, hasta que descubrí que por tratarse de algo espiritual y no físico, no tenía límites de tiempo ni espacio. Con esa precisión ubiqué los cerrojos en mi ser interior, donde convivo con Dios y sólo Él y yo tenemos acceso, para dejar que sean mis sentimientos quienes decidan donde se quedan: delante, donde el sol brilla y las noches son estrelladas, o detrás, donde todo es oscuro. Así, atesoro aquellos que son positivos para mi o alguien más, haciéndolos parte de mi luminosa vida diaria. Por el contrario, los que considero negativos, deprimentes o dolorosos, los dejo detrás, en la parte oscura de mi pared, para no recordarlos nunca.

Hoy alguien, inesperadamente, traspasó mi pared adornándola con colores de oro, música de alas de mariposas y perfume de azahares: Wendy interrumpió mi trabajo, se sentó en mis piernas y jugueteo con mi pelo como antaño, mientras su mami la miraba con ternura; ella tiene treinta años, dos bellas niñas y es… la última de mis hijas.

Read Full Post »

«MI CUERPO NO INFLUYE EN MI ESPÌRITU, PERO MI ALMA DETERMINA COMO SE SIENTE MI CUERPO.»

En su màs alto nùmero, las enfermedades del cuerpo son soportables, controlables y en muchos casos, curables. Conocí personas que convivieron más de veinte años con enfermedades consideradas graves, así como vi morir en menos de una semana, por una supuesta gripe mal curada, a una persona de apenas treinta y cinco años.

Como quiera que no escribo para doctos o eruditos, sino para la gente común que le interese oír un testimonio de alguien que ha vivido más de sesenta y seis años con mu buena salud, les comento mis observaciones sobre el tema de las enfermedades físicas que pudieren afectarnos.

Considero la más grave de las enfermedades aquella que agrede mi alma; porque al perturbar mi estado de ánimo, me hace más vulnerable al crear las condiciones para que las enfermedades ataquen mi cuerpo.

Mi sistema inmunológico natural responde a mi estado de ánimo. No conozco a personas que derivado de un estado de felicidad, le haya afectado alguna dolencia o enfermedad. Pero si se de quienes por situaciones de estrés, tristeza, baja autoestima, frustración o ira, derivaron enfermedades que les fue muy difícil o imposible superar.

Fuimos diseñados con todas las condiciones para ser felices y se nos dio un mundo donde todo está previsto y a nuestro alcance para lograrlo. La contrapartida es la de ser útiles a nuestros semejantes.

No conozco personas ciertamente felices y útiles que sufran de graves enfermedades; y eso lo atribuyo a que su alma rebosa de amor, alegría por la vida y las personas.

Creo en reglas naturales que no están escritas, pero en mi caso siempre funcionaron; pienso que nuestra vida tiene dos objetivos primordiales: felicidad y utilidad. Cuando no los cumplimos a cabalidad, la naturaleza nos saca del camino, porque ni merecemos la vida ni justificamos nuestra permanencia en ella.

Hoy disponemos de una medicina alopática que elimina cualquier dolor, pone a dormir al insomne y hace más llevadera cualquier dolencia. Asimismo, la medicina natural se aplica con éxito a muchas de las enfermedades del cuerpo.

Pero no hay laboratorio que fabrique o expenda un gramo de tranquilidad espiritual, amor, sensibilidad, solidaridad, fe, confianza o… esperanza; porque estos factores solo están presentes cuando tenemos tranquilidad espiritual y estamos contentos con nosotros mismos, respondiendo al fin para el cual Dios nos trajo a este mundo.

Por eso sugiero procurar salud espiritual, disfrutando las bendiciones que Dios nos da todos los días; considerando que la vida es buena; aceptando que todo problema es pasajero; disfrutando de lo que tenemos y preocupándonos menos de lo que carecemos; aceptando a las personas en su diversidad y bendiciendo cada día, porque el mayor privilegio es mantenernos con vida.

Creo que más que la enfermedad del cuerpo y su gravedad en sí mismos, debemos ocuparnos de buscar su origen, y estoy convencido que la felicidad personal, al preservar nuestra alma, sino se constituye en un antídoto, pudiera ser una especie de buena vacuna para cualquier enfermedad.

Próxima Entrega: LA IMPORTANCIA DE SENTIR.

Read Full Post »

« Newer Posts