Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘PADRES E HIJOS’ Category

33424_1501781785377_1259173846_1378487_4189322_n

Ayer, en un semáforo pidiendo limosna, observé dos mujeres muy jóvenes y mal vestidas, cada una con un niño desarrapado y mal tratado en sus brazos. Le comenté a mi acompañante que me llamaba la atención que los trataran tan mal, siendo prácticamente unos bebés. Mi interlocutor me respondió: “No son sus hijos, se los alquilan para pedir limosna.” Aquel espectáculo me llenó de rabia y tristeza al reflexionar sobre la importancia de ser un Padre; porque seguramente, esos niños que usaban como elemento para enternecer a los viandantes, carecían de padre.

La cualidad de padre no es como ser un padrote de un rebaño de ganado, cuya labor es preñar las vacas sin que esto acarree para el macho más que un placer pasajero y un beneficio para el dueño del hato.

Ser padre conlleva responsabilidad y el compromiso de responder ante sí mismo y ante la sociedad, por la vida grata y segura de los  hijos; conlleva el cuidado especial del bebé, conjuntamente con su madre,  dándole atención en todo su desarrollo, a su alimentación, salud física, sicológica y educacional hasta su mayoría de edad, o si fuere a la Universidad, hasta que termine su carrera. Adicionalmente, durante ese trayecto de vida, otra de sus obligaciones es infundirle los principios innegociables y rectos valores de la sociedad donde se desarrollen, sobre la base ejemplar de nuestras propias actitudes en la familia y con las demás personas. Es que cuando salen de nuestro hogar, el único equipaje seguro y efectivo que se llevarán los hijos, será aquel sembremos en su conciencia, en lo más profundo de su ser, donde nadie nunca  podrá arrebatárselos.

Los padres nunca dejamos de serlo. Ciertamente, lo somos durante toda nuestra vida; por tanto, cumplida que fuere esa primera etapa  formativa, continuamos ayudando de todas las formas posibles, a que nuestros hijos logren sus mejores metas para su felicidad y la de sus familias.

Creo que si todos los padres cumpliésemos con esa obligación sagrada de criar debidamente a nuestros hijos, no habría todas las semanas tanta delincuencia juvenil, ni tantos muertos regando el país, entre  dieciséis y veinticinco años, como lo reflejan permanentemente los medios de comunicación social masiva. De hecho, muchos de esos jóvenes que mueren por andar un camino equivocado, posiblemente fueron como esos dos niños que miré en el semáforo pidiendo limosna y que me produjeron estas dolorosas pero necesarias reflexiones.

Read Full Post »

           EL AMOR ES ANTES Y DESPUES DE ESTA VIDA

 Abuelos_2

Hoy escribo para las parejas que se aman con todo su cuerpo y alma para dejarles un mensaje de esperanza, que además contradice la voz de las “Casandras agoreras” que tantos males le atribuyen a la unión permanente de dos personas que se aman y deciden compartir su hoy y su… mañana.

Soy casado, convencido de que es esta condición la que me ha permitido ser feliz toda la fase de mi vida en unión de mi actual cónyuge, cual ya lleva más de 43 años lo cual me da autoridad moral para hablar del matrimonio; por lo menos… del mío. Muchas veces he oído decir que los cónyuges se unen hasta que la muerte los separe. En verdad, sin ánimos de calificar a quienes lo aseguran, no creo en esta expresión usada especialmente en el momento de contraer matrimonio.

Soy un convencido del apotegma de que “No somos cuerpos viviendo experiencias espirituales sino espíritus viviendo experiencias corporales.” Como consecuencia, contraje matrimonio con mi querida y tierna esposa no solamente con mi cuerpo, sino, y quizás con una vinculación más fuerte, también con mi espíritu. Por eso, para nosotros (Porque mi esposa comparte conmigo este criterio), cuando llegue el momento de regresar al lugar del cual vinimos a este mundo –cual es lo que el vulgo llama “muerte” – independiente de quien se vaya primero, no nos separaremos porque nuestros espíritus seguirán vinculados por ese cordón de plata supra físico entre esta vida y en el más allá, con la misma o mayor intensidad como lo es ahora.

No, la muerte no nos separará, porque así como no hemos permitido que en esta estancia terrenal con tantos altibajos, circunstancias especiales y tentaciones nos separen; menos aún lo asentiremos cuando alguno de nosotros o ambos dejemos esta “morada”. Es que como lo sentenciara Jesús de Nazaret: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay…” esta es sólo una de esas moradas y lo único que sucederá cuando nos vayamos será que pasaremos a una nueva “morada”, que no tiene porqué ser ni exclusivamente espiritual o física. Esa es nuestra mayor esperanza, que no tenemos duda se fortalece todos los días con los mil detalles que nos permiten ratificar ese amor maravilloso que por tantos años hemos compartido y transformado en tres bellas hijas y dos hijos, quienes nos obsequiaron once hermosos nietos, que hacen más dulce nuestra tercera edad.

Read Full Post »

unavidafeliz.files.wordpress.com/…/una-vida-feliz.pdf

Si volviera a vivir creo que sería maestro, pero no para enseñar matemáticas, lenguaje, geografía o cualquiera de esas materias diseñadas por nuestra sociedad para enseñarnos  a… sobrevivir. Y no es que esté en desacuerdo con la enseñanza formal, sino que se descuida o subestima enseñar a los niños algunas cosas y circunstancias que, pareciendo obvias, pudieran definir su felicidad.

Necesitamos enseñarles a soñar, a disfrutar cada segundo de tantas bendiciones que Dios puso para nosotros sobre esta tierra; lo elemental que es nuestra vida y lo fácil que es sobrevivir físicamente; la importancia de amar y compartir todo lo bueno que podemos dar; que al despertar el poder ver el sol, sentir la brisa de la mañana y pronunciar la palabra madre, son bendiciones que debemos disfrutar con fruición para iniciar un nuevo día, y por ello deben dar gracias.

Enseñarles que lo trascendente como nuestras funciones internas vitales, espiritualidad, estado de ánimo y libre albedrío, nos es dado como una parte de nosotros mismos; que lo material para mantenernos vivos siempre estará a nuestro alcance y para lograrlo solo requerimos diligencia  y confianza en nuestras actuaciones.

Instruirles sobre situaciones y circunstancias que por obvias dejamos de advertirles, pero que su conocimiento y convencimiento pudieran hacer más venturoso su destino, como  el hecho de que más importante que la cama, es tener sueño;  que  mejor que acumular  riquezas es cultivar buenos recuerdos y la conciencia tranquila; que lo importante no es como nos ven sino como nos sentimos; que es más importante ser cauteloso que valiente; que la mejor forma de lograr la abundancia es dando en igual medida; que la sabiduría es más importante que el conocimiento y la salud depende en gran manera de nuestro estado de ánimo.

Convencerles de  que un consejo es bueno, pero el ejemplo es mejor;  que la caridad nos engrandece, pero la comprensión nos hace parte del que sufre; que no hay mejor ayuda que oír con respeto al desventurado y responderle con generosidad; que la verdad nos hace libres y la mentira esclavos; que el  orgullo es un enemigo, pero la humildad su redención; que la envidia es el peor castigo, para quien la profesa; que el mejor poder es el que ejercemos sobre nosotros mismos; que el perdón y la oración sanan  el alma, tranquilizan el  espíritu y nos hacen parecernos a Dios.

Sólo eso quisiera hacer… si volviera a vivir.

Read Full Post »

INOCENCIA Y FELICIDAD

Read Full Post »


Mucha oportunidad de disfrutar y disfrutarnos, se desperdicia en preocupaciones por cuanto debe o puede ser nuestro peso ideal; paradójicamente, corresponde más a nuestra preocupación por como nos ven, que por como nos apreciamos nosotros mismos.

La sociedad, más por intereses mercantiles que estéticos, ha diseñado modelos y etiquetas, con los cuales manejarnos a su antojo, sin ninguna preocupación por nuestra sagrada individualidad y… diversidad.

De niños, con la intención de que crezcamos “Sanos y fuertes”, se nos induce a consumir productos energéticos con alto contenido de carbohidratos, y consecuentemente, a favor del aumento de peso. A determinada edad, se invierte la presión y entonces se nos aplica todo tipo de expresiones peyorativas a nuestra humanidad, para que dejemos de comer.

Así, por causa de nuestra apariencia física, más pensando en los modelos creados para controlarnos que en nuestra propia satisfacción, terminamos descontentos con nosotros mismos.

A todas estas nadie se ha preguntado, con relación al peso, cuál es aquel que, como individuos, sentimos que es bueno para nuestra vida.

Más allá del factor salud, en el caso de personas con patologías como la obesidad o anorexia… ¿Puede alguien determinar que sea el peso lo que decida la felicidad? No, de ninguna manera.

Que un peso apropiado pudiera ser conveniente para una mejor salud, eso parece bastante lógico. Pero que una persona para ser feliz dependa de su peso, realmente me parece un contrasentido.

El peso ideal es aquel que uno escoge y se procura; porque el primer admirador del cuerpo debe ser uno mismo y no hay nada más reconfortante que sentirse bien.

Conozco mujeres llenitas que a todos atraen, cuales nadie podría negar su hermosura y sensualidad. Igualmente conozco otras flacas o delgadas, que inspiran más ganas de regalarles un caramelo que de saborearlas como tal.

Lo importante no es como me ven o me perciben los demás, sino como me siento yo mismo, porque tengo que vivir con mi cuerpo veinticuatro horas y sería horrible hacerlo insatisfecho.

La belleza es una apreciación absolutamente subjetiva; por tanto, para quienes me aman soy la imagen física que ellos ven, o quizás como me quieren ver, diferente a la que pudieran percibir los demás. Para ellos no es trascendental mi peso corporal, porque aprecian mis valores humanos individuales y mi capacidad de expresar y concretar mi amor, y eso es lo único que debe importarme.

Read Full Post »

Cuando observo las estadísticas del crimen en mi paìs, donde el promedio de vìctimas y sus victimarios no sobrepasa los veinticinco años, siento que pudiera ser que por omisiòn,  parte de la culpa de esta tragedia nacional corresponda a quienes fueron responsables de la formaciòn de estos desventurados: sus padres.

Es que el papel de padres no se agota en traerlos al mundo, alimentarlos, cuidarlos y educarlos, sino que es fundamental formarlos para la vida, lo que conlleva infundir principios, valores, amor, respeto, solidaridad, pero tambièn disciplina y ejemplo.

Todos los padres ambicionamos hijos alegres y felices, pero para que esa alegría los acompañe por siempre, debemos tener la valentìa de aprender a decirles NO cuando consideremos inconveniente la solicitud, aunque nuestro corazòn quiera decir SI.

Así como la sonrisa de un niño es lo màs hermoso, sus làgrimas nos afectan en lo màs profundo del alma; pero nuestro deber como máximos responsables de su futuro, es aprender a diferenciar lo conveniente de lo inapropiado de sus actitudes y requerimientos, independiente de su estado de ànimo.

Cuando un padre cegado por el amor y debilidad de caràcter dice permanentemente SI, sin medir los efectos que para esa vida tendrà su permisividad, està renunciando a su màxima responsabilidad como ductor de sus hijos, sin medir todo el daño que para el futuro puede representar esa actitud. Son esos hijos acostumbrados a recibir siempre un SI independientemente de la naturaleza, entidad o caràcter de su solicitud, quienes al momento de enfrentar la vida solos y sin la protecciòn de sus padres, no soportan un NO a lo que consideran beneficioso y esto los lleva a cometer lo peores errores.

Los padres tenemos que aprender a soportar el dolor de ver llorar a nuestros hijos, si a conciencia entendemos que aceptar sus solicitudes pudiera influir negativamente en su caràcter, conciencia o apreciaciòn de la sensibilidad y solidaridad humana. Es preferible que en esos primeros años les digamos NO, cuando tenemos a mano otros elementos para ayudarlos, a que màs adelante, cuando ya no estemos con ellos, sea la vida la que les diga NO sin haber sido debidamente preparados para enfrentarlo, cuando ya no podremos hacer nada por ellos.

La actitud permisiva y si se quiere cómoda con los hijos hoy, pudiera significar el peor daño a sufrir en su futuro, y eso sería ciertamente… imperdonable para cualquier padre.

(

Read Full Post »

“SOMOS CUANTO SENTIMOS Y ESO NOS HACE LIBRES”

Todos teIDnemos en esta vida una pared personal, detrás de la cual escondemos, unos más que otros, sentimientos, inhibiciones, frustraciones, tristezas, dolores, ambiciones, sueños y… alegrías.

Yo también tengo mi pared; sólo que he separado mis sentimientos de la mejor manera posible, de tal forma que únicamente tengan trascendencia aquellos que sean positivos y me edifiquen, a mí, a cualquiera de los seres que amo o a quienes me relaciono de cualquier manera.

No se trata de una pared física porque tiene que ver con mi alma y mis sentimientos que son etéreos, y al no tener conformación material es un poco más difícil contener algunos de ellos, que a veces escapan e intentan crearme problemas; pero al final, yo los controlo.

Detrás de mi pared he aprendido a vivir tan feliz como cuando tengo que traspasar sus linderos. Para lograrlo, simplemente me regalo de forma permanente y continua la posibilidad de equivocarme y cometer errores; de tratar de entender a mis hermanos humanos, aceptarlos como son, reconocer sus bondades sin escudriñar sus errores o defectos, y festejar su diversidad. De alguna manera, esto es parte del obrar humano que todos tenemos que experimentar en procura de una vida mejor; y es, precisamente disfrutando en el camino de lograrlo, como aprovecho esas múltiples experiencias que me enriquecen, inmersas en el maravilloso mundo de las cosas sencillas.

Por mucho tiempo sólo me sentía a salvo detrás de mi pared, hasta que descubrí que por tratarse de algo espiritual y no físico, no tenía límites de tiempo ni espacio. Con esa precisión ubiqué los cerrojos en mi ser interior, donde convivo con Dios y sólo Él y yo tenemos acceso, para dejar que sean mis sentimientos quienes decidan donde se quedan: delante, donde el sol brilla y las noches son estrelladas, o detrás, donde todo es oscuro. Así, atesoro aquellos que son positivos para mi o alguien más, haciéndolos parte de mi luminosa vida diaria. Por el contrario, los que considero negativos, deprimentes o dolorosos, los dejo detrás, en la parte oscura de mi pared, para no recordarlos nunca.

Hoy alguien, inesperadamente, traspasó mi pared adornándola con colores de oro, música de alas de mariposas y perfume de azahares: Wendy interrumpió mi trabajo, se sentó en mis piernas y jugueteo con mi pelo como antaño, mientras su mami la miraba con ternura; ella tiene treinta años, dos bellas niñas y es… la última de mis hijas.

Read Full Post »

« Newer Posts